Virtudes Humanas Cristianas: Lista Completa Aquí

Las Virtudes Humanas, son una serie de actitudes firmes que son depositadas en las personas por gracia de Dios. En el siguiente artículo conoceremos todo lo referente sobre las Virtudes Humanas y cuáles son estas.

virtudes humanas

Las Virtudes Humanas

Estas son las que suministran felicidad, al igual que dominio y gozo para poder llevar lo que es una vida moralmente buena. Las virtudes humanas consisten en actitudes firmes, en unas disposiciones estables, las perfecciones más habituales del entendimiento y también de la voluntad que llegan a regular los actos humanos, son los que ordenan las pasiones y también la conducta segura a raíz de la fe.

El hombre que es virtuoso llega a ser aquel que practica libremente el bien. Las virtudes humanas morales son adquiridas por medio de las fuerzas humanas. Estas son los frutos y los genes de los actos moralmente buenos. Son aquellos que disponen todas las potencias del ser humano para poder armonizarse con lo que es el amor divino.

En el Bautismo Dios es el que infunde en el alma, sin ningún tipo de mérito humano, las virtudes humanas, que llegan a ser las disposiciones habituales y más firmes para poder hacer el bien. Las virtudes infusas llegan a ser teologales y las morales. Cuenta en el caso del cristianismo evangélico con los dones del Espíritu Santo, que son los que llegan a facilitar el ejercicio más perfecto de todas las virtudes.

¿Qué es la Virtud?

La virtud llega a ser una disposición habitual y muy firme para lograr hacer el bien. Las virtudes humanas llegan a ser el patrimonio moral de los hombres. Ellas son las que le ayudan a poder comportarse bien en todas las circunstancias, esto quiere decir, el llegar a hacerle bueno en el sentido más verdadero y completo.

Ningún hombre llega a nacer bueno o malo, como nadie tampoco nace médico o incluso artesano, sin embargo, de la naturaleza se recibe la capacidad para poder llegar a serlo. Y el deber de ser virtuosos, esto quiere decir, buenos en el sentido de lo auténtico, debe de llegar a ser un empeño de todos porque todos tienen que buscar mejorar de forma moral. No existe otra clase de posibilidad: o se hace uno una mejor persona o se hace una peor persona. Esto llega a significar o que se adquieren las virtudes o nos abandonamos a todos los vicios.

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El hombre se encuentra frente a una clase de bifurcación: no se puede no llegar a elegir. Se elige el bien, de mejora; en el caso contrario se empeora. Por ejemplo, quien llega a elegir el ser mesurado en la mesa, hoy, mañana, etc., se hace una persona sobria y libre ante todas las atracciones de la comida. Por el contrario, quien llega a ser desordenado, hoy, mañana, etc., se hace unos viciosos y esclavo de los impulsos del momento.

El hombre virtuoso llega a ser una persona verdaderamente libre. En cambio, una persona que es fumadora empedernida se encuentra sometido por el tabaco, el alcoholizado no llega a ser una persona libre para poder elegir en materia de alcohol, el drogadicto llega a ser una persona encadenada. Son todos unos ejemplos de esclavitud.

La adquisición de las virtudes humanas se trata del único camino para llegar a ser verdaderamente libres, personas maduras, dueños de sus propias acciones. Se comprende entonces de la importancia vital del mandato del señor Jesús que dice: “Sed perfectos como es perfecto vuestro Padre que está en los cielos” (Mateo 5:48). Lo que significa: que debemos de hacernos virtuosos, lo cual quiere decir, buenos, haced el bien siempre imitando a tu Padre celestial.

La virtud llega a ser un hábito bueno que hace al hombre una persona capaz de poder cumplir el bien de una manera mucho más fácil y gratificante. La virtud consiste en la integridad y también en la excelencia moral, en el poder y en la fuerza; incluso en la castidad o en la pureza.

Es igualmente una cualidad que llega a permitir a quien la posee, llegar a ayudarlo en las situaciones de mayor dificultad para poder cambiarlas a su favor. El virtuoso es aquel que se encuentra en camino de ser un ser sabio, porque ya conoce cómo llegar a cada una de sus metas sin pisar las de los demás, porque coloca a los demás de su lado y los lleva a poder lograr alcanzar un objetivo distinto. El virtuoso llega a ser el que “sabe remar contra la corriente”.

La Virtud llega a ser la capacidad o incluso la fuerza propia del ser humano, consiste en una manera de vida que llega a identificar a las personas su forma de ser. De la misma manera, una persona virtuosa suele ser aquella que sabe cómo sacar adelante cualquier clase de problema que se le aproxima.

Es una persona que posee muchas clases de cualidades y las pone en práctica en su día a día. La persona que quiere llegar a ser virtuosa lucha por llegar a adquirir ese mismo hábito bueno que hace a los seres humanos capaces de poder cumplir el bien. Las virtudes se llegan a considerar como cualidades positivas, y se suelen oponer a los vicios. Las virtudes humanas se tratan de las cualidades buenas y de las más sensitivas del ser humano.

¿Qué son los Dones Espíritu Santo?

Los dones del Espíritu Santo consisten en las disposiciones permanentes, que se encuentran ligadas a la caridad, que llegan a hacer al hombre dócil para poder seguir todas las inspiraciones del Espíritu Santo. Los dones del Espíritu Santo se conforman en 7 dones o frutos que son:

  1. La Sabiduría
  2. La Inteligencia
  3. El Consejo
  4. La Fortaleza
  5. La Ciencia
  6. La Piedad
  7. El Temor de Dios

Los dones del Espíritu Santo se localizan en todos aquellos quienes tienen la caridad. Como la caridad pueden llegar a ser muchos más o menos intensos. Su mayor influjo se caracteriza en la vida mística. Los 7 dones del Espíritu Santo que anteriormente los describimos son los que pertenecen en plenitud a Cristo.

Es la tercera y la más importante de las virtudes Divinas que se encuentran enumeradas por el apóstol Pablo en el libro de 1 Corintios 13:13, esta comúnmente denominada como caridad y la misma llega a ser definida como: el hábito divinamente infundido, la inclinación de la voluntad del hombre a tener que amar a Dios por Sí mismo por sobre todas las cosas y también al hombre por el amor a Dios.

¿Cuáles son las Bienaventuranzas Evangélicas?

Las bienaventuranzas evangélicas que son proclamadas por el señor Jesús en el sermón de la montaña la cual puede encontrar en el libro de Mateo 5:3-10 consisten en las siguientes:

  • Bienaventurados los Pobres en el Espíritu, porque de Ellos es el Reino de los Cielos.
  • Bienaventurados los Sufridos, porque Ellos Heredarán la Tierra.
  • Bienaventurados los que Lloran, porque Ellos serán Consolados.
  • Bienaventurados los que Tienen Hambre y Sed de Justicia, porque Ellos quedarán Saciados.
  • Bienaventurados los Misericordiosos, porque Ellos Alcanzarán Misericordia.
  • Bienaventurados los Limpios de Corazón, porque Ellos Verán a Dios.
  • Bienaventurados los que Trabajan por la paz, porque Ellos se llamarán los Hijos de Dios.
  • Bienaventurados los Perseguidos por Causa de la Justicia, porque Ellos es el Reino de los Cielos.

¿Cuántas Clases de Virtudes Hay?

Existen 2 clases de virtudes que son las virtudes teologales y las virtudes humanas o las morales.

Las Virtudes Teologales

En el caso de las Virtudes Teologales, están constituidas por las siguientes 3 virtudes que son:

  1. La Fe
  2. La Esperanza
  3. La Caridad

La Fe

La fe llega a ser la virtud teologal por la cual todos los seres humanos creemos en Dios, en todo lo que Él nos ha llegado a revelar y que su Iglesia nos enseña como un objeto de fe.

La Esperanza

La esperanza llega a ser la virtud teologal por la cual muchos desean y esperan de Dios, con una confianza muy firme, la vida eterna y también en las gracias para merecerla, porque Dios nos lo ha llegado a prometer.

La Caridad

La caridad llega a ser la virtud teologal por la cual los seres humanos amamos a Dios por sobre todas las cosas y también a nuestro prójimo como a nosotros mismos por el amor de Dios, con el amor filial y de la misma manera fraterno que Cristo nos ha mandado.

Con relación a la virtud teologal de la caridad, o sea, de lo que es el amor, se debe de tener en cuenta que el amor hacia Dios y el amor hacia el prójimo llegan a ser una misma cosa de manera que uno va a depender del otro; por esto, tanto una persona podrá amar al prójimo cuanto ame a Dios; y, a la vez, tanto amaremos al Señor Dios cuanto de verdad amemos al prójimo.

  • ¿La Caridad puede alcanzar la perfección en esta vida?

Se llega a decir que en esta vida la caridad llega a ser perfecta cuando se excluye no sólo todo lo que es el pecado mortal o el venial deliberado, sino que también todo aquello que puede llegar a impedir el amar a Dios con todo nuestro corazón. El cristiano que ha logrado alcanzar este tipo de grado de amor habita en una plenitud las bienaventuranzas evangélicas.

  • ¿A quién se dirige la virtud de la Caridad?

La virtud de la caridad se es dirigida ante todo a Dios, y luego es extendida igualmente a nosotros mismos y incluso a nuestro prójimo, esto quiere decir, a todos los hombres de manera indistinta, como de la misma forma a los ángeles del cielo.

  • ¿Cómo se puede perder la Caridad?

La caridad se pierde cuando una persona llega a cometer cualquier tipo de pecado mortal.

  • ¿Cómo se puede recobrar la Caridad perdida?

La caridad que es perdida se puede llegar a recobrar solo con el sacramento de la Penitencia o incluso con la Confesión, o al menos con un tipo de acto de constricción perfecta que se encuentre unido al propósito de confesarse. Esto es de acuerdo a las creencias católicas.

La definición es la que realza las características principales de la caridad las cuales son:

Su Origen por Infusión Divina:

“El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado”. Libro de Romanos 5:5. Es, por lo tanto, diferente de y superior a la inclinación innata o el hábito que es adquirido de llegar a amar a Dios en el orden natural.

Los grandes teólogos llegan a estar en acuerdo cuando dicen que es infundida junto con la gracia santificante, con la cual se encuentra íntimamente vinculada ya sea por la identidad real, como por ciertos que llegan a sostener o, a estar de acuerdo a una idea mucho más común, por medio de una emanación connatural.

Su Morada es la Voluntad Humana:

A pesar de que en ciertas ocasiones la caridad llega a ser intensamente emocional y constantemente es la que reacciona sobre las facultades sensoriales, ya que reside propiamente en la voluntad racional, un tipo de hecho que no deben nunca de olvidar todos aquellos que la hacen una virtud imposible.

Su Acto Específico:

Esto quiere llegar a decir, el amor de la benevolencia y también de la amistad. El amar a Dios es desearle todo honor, toda la gloria y todo el bien; y llegar a esforzarnos, en la medida que podemos, para obtenerlo para Él. El libro de Juan en el capítulo 14:23 y el 15:14 es donde se enfatiza el rasgo de la reciprocidad que hace de la caridad una amistad auténtica del hombre con Dios nuestro creador.

Su Motivo:

Esto quiere decir, que la bondad Divina o la amabilidad es tomada absolutamente y como llega a ser dada a conocer a nosotros por la fe. No importa si esa clase de bondad llega a ser vista en uno, o en muchos, o en todos los atributos Divinos, sino que, en todos los casos, nosotros nos tenemos que adherir a ella, no como una clase de fuente de ayuda o un tipo de premio o una felicidad para nosotros mismos, sino como un tipo de bien en sí mismo, infinitamente merecedor de nuestro amor, en este mismo y único sentido, Dios llega a ser amado por Sí mismo.

No obstante, la distinción de los 2 amores: la concupiscencia, la cual llega a incitar a la esperanza; y la benevolencia, la cual es la que anima la caridad, no deben de ser forzadas a un tipo de exclusión mutua, pues la Iglesia ha llegado a condenar constantemente cualquier intento por llegar a desacreditar las obras de la esperanza cristiana.

Su Alcance:

Esto quiere decir, que los 2, tanto Dios como el hombre. Entre tanto que solo Dios es todo lo más amable, puesto que como todos los hombres, por la gracia y por su gloria, ya sea que realmente comparten o al menos llegan a ser capaces de poder compartir la bondad divina, se concluye que el amor sobrenatural es el que más bien los incluye que excluirlos, según al libro de Mateo 22:39 y a Lucas 10:27. Por lo tanto, una y la misma virtud de la caridad son las que concluyen en los 2, Dios y el hombre, principalmente en Dios y secundariamente en el hombre.

En cuanto a la manera y al grado de influencia que la caridad debe de ejercer sobre las acciones virtuosas de una persona, para llegar a hacerlas meritorias del cielo, los teólogos se encuentran muy lejos de ponerse de acuerdo, ciertos de estos llegan a sostener que se requiere solamente el estado de la gracia, o de la caridad habitual; otros son los que insisten sobre la más o menos frecuente renovación de los diferentes actos de amor divino.

Por supuesto, el poder meritorio de la caridad llega a ser, como la virtud misma, la cual es susceptible de crecimiento indefinido. De acuerdo a las creencias católicas el Santo Tomás, llega a mencionar unas 3 principales etapas:

  • Primera Etapa: Liberarse del pecado mortal por medio de la tenaz resistencia frente a la tentación.
  • Segunda Etapa: Evadir los pecados veniales deliberados por la asidua práctica de la virtud.
  • Tercera Etapa: La unión con Dios por medio de la repetición constante de los actos de amor.

Las Virtudes Humanas o Morales

Las virtudes humanas, igualmente llamadas virtudes morales, llegan a ser disposiciones estables del entendimiento y también de la voluntad que son los que regulan nuestros actos, son los que ordenan nuestras pasiones y también guían nuestra conducta de acuerdo a la razón y la fe. Las virtudes humanas suelen ser muchas, sin embargo, pueden llegar a agruparse en torno a unas 4 principales, que son denominadas virtudes cardinales:

  • Prudencia
  • Justicia
  • Fortaleza
  • Templanza

¿Qué es la Prudencia?

La prudencia llega a ser la virtud que dispone de una razón práctica para poder discernir, en toda clase de circunstancia, nuestro verdadero bien y poder elegir los medios justos para llegar a realizarlo.

¿Qué es la Justicia?

La justicia llega a ser la virtud que consiste en la constante y también en la firme voluntad de llegar a dar a Dios y al prójimo lo que les es debido.

¿Qué es la Fortaleza?

La fortaleza llega a ser la virtud que asegura la firmes y también la constancia en la práctica del bien, aun en los momentos de mayores dificultades.

¿Qué es la Templanza?

La templanza llega a ser la virtud que contiene la atracción hacia los placeres sensibles y es la que procura la moderación en la utilización de los bienes creados. La distinción fundamental llega a ser entre las virtudes humanas adquiridas, esto quiere decir, que se obtiene con el esfuerzo de la persona por medio de la repetición de las buenas acciones, y de las virtudes infusas, esto quiere decir, que son recibidas como don de Dios junto con la gracia santificante.

Lista de Virtudes Humanas (Adverbios Positivos)

En este momento les vamos a presentar una lista de todas las virtudes humanas en español, esto llega a ser útil por si necesitas llegar a describir a alguien y poder decirle unas cosas positivas. De esta forma será muy sencillo poder elegir entre los siguientes ejemplos de los valores humanos y quedarás la mar de bien, la lista se encuentra ordenada por orden alfabético de la siguiente manera:

Letra ( A )

Acomedido – Actitud Positiva – Adaptable – Afable

Afectividad – Afectivo – Agradable – Alegría

Amabilidad – Amable – Ambicioso – Amigable – Amistad

Amistoso – Amor – Amoroso – Apacible – Armonioso

Atento – Audaz – Autenticidad – Autoconfianza

Autoconocimiento – Autocontrol – Autocrítica – Autoestima – Aventurero

Letra ( B )

Belleza – Bienestar- Bondad – Bondadoso – Brillante

Buen Carácter – Buena comunicación – Buena Persona – Bueno

Letra ( C )

Cálido – Calmado – Capacidad – Carácter – Cariño – Cariñoso

Cautela – Circunspección – Colaborador – Cómico – Compañerismo

Compasión – Comprensivo – Compromiso – Comunicativo – Concienzudo

Confiable – Confianza – Considerado – Constancia – Contentamiento

Cordial – Cordura – Cortés – Creatividad – Creativo – Crítica Constructiva – Cuidadoso

Letra ( D )

Decencia – Decisivo – Desprendimiento – Determinación – Determinante

Devoción – Diligente – Dinámico -Diplomático – Disciplinado

Discreto – Divertido – Docilidad – Don De Mando – Dulce

Letra ( E )

Ecología – Educado – Efectividad – Emocional – Empatía

Emprendedor – Encantador – Enérgico – Entusiasta – Equidad

Equilibrado – Esperanza – Espontaneidad – Ética – Exuberante

Letra ( F )

Felicidad – Fidelidad – Fiel – Flexibilidad

Fortaleza – Franqueza – Fuerte

Letra ( G )

Generosidad – Generoso – Gracioso – Gratitud

Letra ( H )

Honestidad – Honesto – Honradez – Humildad – Humilde

Letra ( I )

Imaginativo – Imparcial – Independiente – Ingenioso

Iniciativa – Integridad – Intelectual – Inteligencia – Intuitivo

Letra ( J )

Justicia

Letra ( L )

Laboriosidad – Leal – Liberal

Letra ( M )

Meticuloso – Moderado – Modesto – Moral

Letra ( N )

Noble – Nobleza

Letra ( O )

Obediencia – Objetividad – Optimismo – Ordenado

Letra ( P )

Paciencia – Paciente – Pasional – Perfeccionista

Perseverancia – Persistente – Perspicaz – Pionero

Poderoso – Práctico – Providencia – Prudencia – Pulcritud – Puntualidad

Letra ( R )

Racional – Razón – Receptividad – Reconoce sus Errores – Reservado

Resistente – Respeto – Respetuoso – Responsabilidad – Romántico

Letra ( S )

Saber Escuchar – Saber Pensar – Saber Perdonar – Saber Sentir

Sabiduría – Sacrificio – Sagacidad – Sana Diversión

Seguro – Sencillez – Sensato – Sensibilidad – Sensible

Serenidad – Servicial – Sinceridad – Sincero

Sobriedad – Sociabilidad – Solidaridad – Superación

Letra ( T )

Templanza – Tolerancia – Trabajador – Tranquilo – Transparencia

Letra ( V )

Valentía – Valeroso – Valiente – Verdad – Vergonzoso

Versátil – Virtudes – Voluntad

Este gran listado a muchas personas le ha ido muy bien cuando al comienzo del verano, algunos niños piden que se les diga algunos de sus valores para ser incentivados. Con esta lista era muy sencillo poder encontrar las palabras bonitas y también las más apropiadas para llegar a poder describir las cosas buenas que se han visto en cada uno de ellos y creo que atinaba mucho mejor lo que es la dedicatoria porque se sentían muy satisfechos.

¿Cuál es la Utilidad de estas Virtudes?

Las virtudes cardinales, y generalmente todas las otras virtudes humanas o morales que se encuentran ligadas a ellas, son las que nos permiten el poder cumplir el bien prontamente, con una mayor naturalidad y con alegría.

¿Es posible Hacer el bien sin las Virtudes?

Sin ninguna de las virtudes humanas el ser humano no puede llegar a hacer alguna acción buena, si es que quiere, sin embargo, la mayoría de las ocasiones puede llegar a hacerlo sólo con una inmensa fatiga y con los esfuerzos, por lo cual no puede llegar a ser constante en el bien.

¿Es Necesario creer todas las Verdades Reveladas?

Es necesario llegar a creer todas las verdades que son reveladas por Dios y las propuestas infaliblemente por el Magisterio de la Iglesia de Cristo. Si se niega tan solo 1 sola verdad no se puede llamar una persona Cristiana.

¿Cómo se puede Volver a ser Creyente?

Se puede llegar a recobrar lo que es la fe perdida y también el volver de esa manera a ser creyente católico siempre y cuando esté arrepintiéndose de su pecado cometido y en todo momento creyendo de nuevo todo lo que la Iglesia les ha enseñado. No obstante, suele ser necesario tener muy presente que quien ha llegado a renegar expresamente de la fe debe de la misma manera pedir a la autoridad competente lo que es la absolución de la excomunión en la cual ha llegado a incurrir con dicho pecado.

No obstante, las prerrogativas de la caridad no deben de llegar a ser interpretadas de manera que incluyan lo que es la inadmisibilidad. Lo dicho por el apóstol Juan en el libro de 1 Juan 3:6 que dice: “Quien permanece en El (en Dios), no peca”, lo que significa ciertamente la permanencia especial de la caridad principalmente en cada uno de sus grados más elevados.

Sin embargo, no llega a ser garantía absoluta contra la posibilidad de llegar a perderla; entre tanto que el hábito que es infundido nunca llega a ser disminuido por el pecado venial, 1 sola falta grave llega a ser suficiente para poder destruirla y llegar a terminar de esa manera la unión y también de la amistad del hombre con Dios.

No obstante, el hombre debe de llegar a levantarse a sí mismo mucho más allá de su vida natural hacia lo que es la vida Divina por lo que dice: “Sean perfectos como mi Padre que está en los cielos” (Libro de Mateo versículo 48). Por lo que es necesario entonces el llegar a tener ciertas virtudes humanas en medio de las virtudes sociales que llegan a ser humanas, y las virtudes ejemplares, que llegan a ser divinas.

Dichas clases de virtudes humanas intermedias suelen ser de 2 grados de perfección: las menores que están en el alma las cuales son las que luchan por llegar a elevarse de la vida de pecado hacia la semejanza de Dios estas llegan a ser las virtudes purificatorias; las mayores se encuentran en el alma que ya se ha llegado a localizar en la semejanza de Dios estas mismas suelen ser las virtudes de las almas purificadas.

En un grado menor, la prudencia, movida por lo que es la contemplación de las cosas Divinas, lo cual deja todas las cosas terrenales y se llega a orientar al pensamiento del alma sólo para el Señor Dios; la temperanza o también conocido como la templanza es la que abandona, en tanto lo permite la naturaleza, las cosas que llegan a ser requeridas por las necesidades corporales; la fortaleza es aquella que quita el temor de llegar a abandonar esta clase de vida y es la que se enfrenta a la vida del más allá; la justicia es aquella que aprueba las disposiciones antes descritas.

En los altos grados de la perfección de las almas que ya se encuentran purificadas y también firmemente unidas a Dios, la prudencia no llega a conocer otra cosa que su gran pertenencia a Dios; la temperanza es la que ignora todos los deseos terrenos; la fortaleza no llega a conocer las pasiones; la justicia se encuentra en lo que es dentro de la mente Divina en un contacto permanente, para lograr hacer las cosas de una forma más consecuente.

Este tipo de grado de perfección el aquel que pertenece a los santificados en el cielo o también a unos pocos que poseen una clase de vida fundamentalmente perfecta. Estos pocos perfeccionistas llegan a ser los denominados héroes de la virtud, los candidatos para los honores del altar, al igual que los santos de la tierra.

Conjuntamente con las 4 virtudes cardinales, el santo cristiano es el que debe de tener las 3 virtudes teológicas, en especial con el amor Divino que es la caridad; la virtud que nos llega a informar, la que nos bautiza y también nos consagra en todas las otras virtudes; de esa forma se logra obtener la asociación y también la unificación para llegar a participar en la vida Divina.

Se requieren de las evidencias como las “pruebas de heroicidad” en el tipo de proceso de beatificación lo que llega a servir para llegar a ilustrar en gran detalle los principios generales que se han llegado a exponer.

De esa manera como el amor se encuentra en la culminación de todas las virtudes humanas, la fe se encuentra en los aspectos esenciales. Es por la fe que el señor Dios es aprehendido, y que el alma llega a ser levantada a la vida supra natural. La fe suele ser el secreto de la consciencia; para el mundo, se llega a manifestar en las buenas obras en las cuales se llega a vivir, “la fe sin obras es fe muerta” como lo llega a describir el libro de Santiago, 2:26.

Tales obras llegan a ser la profesión externa de la fe, la más estricta observancia de los Mandamientos Divinos de Dios, la oración, la devoción filial a la iglesia, el gran temor de Dios, el horror del pecado, al igual que la penitencia por los pecados cometidos, la paciencia en la adversidad, entre muchos otros.

Todos estos o ciertos de ellos se encuentran unidos a lo que es el heroísmo cuando llegan a ser practicados con gran perseverancia, en el transcurso de un periodo período de tiempo, o bajo ciertas circunstancias en las cuales la perfección del hombre ordinario le hubiese llegado a prevenir de actuar.

Existen personas quienes, llegan a opinar que las virtudes humanas, consisten en unas 10 que son las siguientes:

  • La Resiliencia

Seguir adelante cuando sólo llegamos a ver la oscuridad en nuestro futuro. El aceptar que las decepciones y también los reveses son los que forman parte de cualquier clase de vida humana. No llegar a asustar a otras personas con nuestros miedos.

  • La Empatía

La capacidad de llegar a conectar con las experiencias de la otra persona. Y también lo que es el coraje de llegar a ponerse en el lugar de otro y siempre mirarse a sí mismo con gran honestidad.

  • La Paciencia

Con constancia perdemos los nervios porque siempre creemos que las cosas van a tener que ser perfectas. Los seres humanos siempre hemos avanzado mucho en ciertos tipos de aspectos (por ejemplo, en lo que ha sido la tecnología) sin embargo, muy poco en otros: como, por ejemplo, en la capacidad para poder aceptar que las cosas no en todo momento llegan a ser como queremos.

  • El Sacrificio

De manera natural, todos llegan a buscar sus propios beneficios. Sin embargo, igualmente tenemos una gran capacidad milagrosa para, en ciertos momentos, llegar a olvidar sus propios nuestros intereses personales y llegar a sacrificarnos por otra persona o también por una causa.

  • Los Buenos Modales

Los buenos modales son los que tienen mala fama. Generalmente, las personas llegan a asumir que el “ser educado” llega a ser sinónimo de “ser falso” y lo contrario de “ser nosotros mismos”. Sin embargo, los modales consisten en una regla necesaria para cualquier clase de civilización y se encuentran íntimamente relacionados a lo que es la tolerancia: lo cual se trata de la capacidad de vivir junto a las personas con las que jamás van a estar de acuerdo.

  • El Sentido del Humor
  • La Consciencia de Uno Mismo

No llegar a hacer responsables a los demás de todos sus problemas o cambios de humor.

  • El Perdón
  • La Esperanza

El pesimismo no llega a ser específicamente un tipo de signo de “inteligencia y profundidad intelectual”, ni tampoco el optimismo llega a ser una clase de reflejo de necedad.

  • La Confianza

En ciertas ocasiones no llegamos a alanzar nuestros propios sueños por el simple hecho de que no nos llegamos a atrever a tan solo intentarlo. La confianza no llega a ser una especie de arrogancia, sino más bien la consciencia de que nuestras vidas suelen ser cortas y de que, en realidad, tenemos que hacer mucho ya que hay muy poco que perder cuando nos arriesgamos a luchar por lo que verdaderamente queremos.

  • La Confianza

En ciertas ocasiones no llegamos a alanzar nuestros propios sueños por el simple hecho de que no nos llegamos a atrever a tan solo intentarlo. La confianza no llega a ser una especie de arrogancia, sino más bien la consciencia de que nuestras vidas suelen ser cortas y de que, en realidad, tenemos que hacer mucho ya que hay muy poco que perder cuando nos arriesgamos a luchar por lo que verdaderamente queremos.

Los frutos del Espíritu llegan a ser perfecciones que forma en cada uno de nosotros el Espíritu Santo como las primicias de la gloria eterna. La tradición de la Iglesia es la que llega a enumerar unas 12 que son:

  1. La Caridad
  2. El Gozo
  3. La Paz
  4. La Paciencia
  5. La Longanimidad
  6. La Bondad
  7. La Benignidad
  8. La Mansedumbre
  9. La Fidelidad
  10. La Modestia
  11. La Continencia
  12. La Castidad

Esto lo puede llegar a observar en el libro de Gálatas capítulo 5 en los versículos 22 al 23, en donde enumeran cada uno de estos 12 dones.

Las Virtudes Según Aristóteles

De acuerdo a las teorías de Aristóteles las virtudes dianoéticas o las intelectuales son las siguientes:

Las que son Propias del Intelecto Teórico:

  • Inteligencia
  • Ciencia
  • Sabiduría

Las que son Propias del Intelecto Práctico

  • Prudencia
  • Arte o técnica
  • Discreción
  • Perspicacia
  • Buen Consejo

Las Virtudes de Éticas o del Carácter son unas 2 clases de grupos que consisten en las siguientes:

Las que son Propias del Autodominio, tales como:

  • Fortaleza o Coraje
  • Templanza o Moderación
  • Pudor

Las que son Propias de las Relaciones Humanas

  • Justicia
  • Generosidad o Liberalidad
  • Amabilidad
  • Veracidad
  • Buen Humor
  • Afabilidad o Dulzura
  • Magnificencia
  • Magnanimidad

Santo Tomás de Aquino y las Virtudes

¿Alguna vez ha llegado a escuchar la frase que dice “Una virtud sin prudencia, no es virtud”? Tal vez al llegar a escucharse esto por primera vez puede que parezca confuso, sin embargo, luego de razonarlo y de llegar a pensarlo por unos cuantos segundos nos vamos a dar cuenta de que es verdad. ¿Acaso no llega a ser la virtud de la Magnanimidad el punto central entre la soberbia y lo que es la pusilanimidad? Sin embargo, ¿cómo podemos llegar a clasificar y hasta llegar a la conclusión de que las virtudes suelen ser precisamente eso?

Esto llegó a ser posible gracias a un Santo llamado San Tomás de Aquino, un tipo de teólogo y también filósofo de origen italiano, el cual nació en el año 1224. Este hombre era hijo de una familia muy influyente, quienes se llegaron a oponer a que entrara a la Orden de los Hermanos Predicadores, en el lugar donde pensaba llegar a estudiar teología. Al ser puesto en la cárcel por sus hermanos, tomó la decisión de aprenderse muchas frases de la Biblia de memoria, por lo que sus hermanos no pudieron llegar a quitarle la idea de que se volviese una persona religiosa.

Al momento de llegar a salir de la prisión fue llevado a estudiar a las regiones de Alemania, en donde se destacó y se graduó en la mención de teología, para después obtener un doctorado y poder dar clases en la Universidad de París. Este hombre llegó a ser reconocido como un Santo por la Iglesia Católica. Sus aportaciones que mayormente fueron destacadas figuran en las diferentes materias como lo es:

  • La Metafísica
  • La Lógica
  • La Psicología
  • La Ética
  • La Razón
  • La Ley Natural

Además de las 5 vías para poder llegar a conocer a Dios. Sobre las virtudes, este hombre Santo Tomás las llego a definir como el punto medio entre los 2 vicios opuestos.

Esto quiere decir que 1 virtud debe de llegar a  vivirse con gran prudencia, ya que al momento de llevarla al extremo negativo (que es el caso de la ausencia de la virtud) se vuelve un tipo de vicio, de esa manera como también lo es en el extremo al que le podríamos llegar a llamar positivo (a pesar de que no lo llegue a ser) lo cual es el que se suele dar cuando la virtud se lleva al extremo, cuando se vive sin ninguna clase de prudencia. Un ejemplo muy claro de esto llega a ser la modestia. Primero vamos a definir la modestia y sus 2 extremos.

  • La Modestia: “Humildad, la falta de vanidad y la no ostentación de los méritos propios”. La modestia llega a ser el punto medio entre dichos términos ya que, en un punto, no se llega a acreditar lo que se debe, y en el otro se ignora, o se le atribuye más de lo merecido.
  • La Desvergüenza: “La Falta de vergüenza y también de insolencia”.
  • La Timidez: “Consiste en la Falta de seguridad en la persona misma, una dificultad para poder hablar en lo público o llegar a relacionarse con las otras personas.”

Además de esto se llegó a clasificar todas las virtudes en morales y las intelectuales y se le agregó las teologales. Él llega a definir a las virtudes intelectuales como, los hábitos del entendimiento, las consecuencias de la práctica de las mismas, que son posibles a causa de la voluntad debido al conocimiento.

Las morales como llegan a ser los hábitos del alma que son adquiridos al momento de ejercitarlos y que habilitan a una vida moralmente buena. Y también las teologales que se definen como las que Dios llega a otorgar a la voluntad y a la inteligencia humana para poder llegar a actuar de manera divina al desprendernos de todos los impulsos egoístas terrenales.

Estas mismas clasificaciones son las que nos ayudan a poder entender mucho mejor a las virtudes, y poder diferenciar cuando un hábito llega a ser positivo, o cuando es llevado a uno de los 2 extremos posibles y se transforma en un tipo de vicio. Además de llegar a identificar si se vive por que la inteligencia lo ve como algo que es bueno, o porque esta se encuentra moralmente muy bien el vivir esa virtud.

El estudio de dichas virtudes son las que nos lleva a un amplio campo de conclusiones y también de nuevas incógnitas. Sin duda esto llega un gran aporte de Santo Tomás de Aquino, y que posee un tipo de valor inmenso para llegar a varias las materias, que se continúan estudiando esto hoy en día está basándose en dichos conceptos.

Distinción en las Virtudes Cardinales

Las 4 virtudes desempeñan un fundamental papel. Por eso se las denomina “cardinales”; todas las demás se llegan a agrupar en torno a ellas. Estas llegan a ser la prudencia, la justicia, la fortaleza y la templanza. “¿Amas la justicia? Las virtudes llegan a ser el fruto de sus esfuerzos, pues ella es la que enseña la templanza y también la prudencia, la justicia y por último la fortaleza. Bajo los otros nombres, dichas virtudes llegan a ser alabadas en numerosos pasajes bíblicos de la Escritura.

La prudencia llega a ser la virtud que dispone la raíz a discernir en toda clase de circunstancia el bien verdadero y a elegir los medios rectos para poder realizarlo. “El hombre cauto es el que medita sus pasos”. “Sed sensatos y también sobrios para que se den a la oración”. La prudencia llega a ser la regla recta de la acción la cual escribe santo Tom siguiendo al filósofo Aristóteles.

No se confunde ni siquiera con la timidez o con el temor, ni siquiera con la doblez o la disimulación, la cual es llamada “auriga virtutum”: que es la que conduce las otras virtudes indicándoles la regla y la medida. Es la prudencia quien guía directamente el juicio de la conciencia.

El hombre prudente llega a decidir y también es el que ordena su conducta seguido de este juicio. Gracias a esta clase de virtud es que aplicamos sin error los principios morales a los casos particulares y lo superamos por las dudas sobre el bien que se debe de hacer y el mal que debemos de llegar a evitar.

La justicia llega a ser la virtud moral que se trata de la constante y firme voluntad de llegar a dar a Dios y al prójimo lo que les es debido. La justicia para con Dios es denominada la virtud de la religión para con los hombres, la justicia llega a disponer a respetar todos los derechos de cada uno y a llegar a establecer en las relaciones humanas lo que es la armonía que promueve la equidad del respecto hacia las personas y al bien común.

El hombre justo, el cual es evocado con frecuencia en las Sagradas Escrituras, se suele distinguir por la rectitud general de sus pensamientos y también de su conducta con el prójimo. “Siendo el juez no hagas la injusticia, ni tampoco por favor del pobre, ni por el respeto al grande: con la justicia juzgarás a tu prójimo.

La palabra de Dios dice: “Amos, dad a vuestros esclavos lo que es justo y equitativo, teniendo presente que también vosotros tened un Amo en el cielo”. La fortaleza llega a ser la virtud moral que asegura en las dificultades lo que es la firmeza y también la constancia en el bien. Reafirma lo que es la resolución de resistir a las tentaciones y también de superar todos los obstáculos en la vida moral. La virtud de la fortaleza es la que hace capaz de vencer el temor, hasta incluso a la muerte, y de hacer frente a lo que son las pruebas y a las persecuciones.

Capacita para ir hasta el punto de la renuncia y también el sacrificio de la propia vida por llegar a defender una causa justa. “Mi fuerza y mi centro es el Señor”. En el mundo tendréis tribulaciones, pero el señor ha dicho: Yo he vencido al mundo (Juan 16:33).

La templanza llega a ser la virtud moral que es la que modera las atracciones de los placeres y procura lo que es el equilibrio en el uso de los bienes creados. Por lo que asegura el dominio de la voluntad por sobre todos los instintos y es la que mantiene los deseos en los hombres de la honestidad.

La persona moderada es aquella que orienta hacia el bien cada uno de sus apetitos sensibles, guarda una sana discreción no se deja arrastrar para poder seguir la pasión de su corazón La templanza llega a ser generalmente alabada en el Antiguo Testamento cuando dice: “No vayas detrás de tus pasiones, tus deseos refrenas”. En el Nuevo Testamento es denominada “moderación y sobriedad”. Debemos de vivir con moderación, justicia y piedad en el siglo presente.

El vivir bien no llega a ser otra cosa que el amar a Dios con todo el corazón, con toda el alma y con todo el obrar. Quien no llega a obedecer más que a Él (lo cual es lo que pertenece a la justicia), quien vela para poder discernir todas las cosas por el simple miedo a dejarse sorprender por la astucia y por la mentira (lo cual es la que pertenece a la prudencia), le entrega a un amor entero (por la templanza), que ninguna clase de desgracia puede llegar a derribar (lo cual pertenece a la fortaleza).

Las Virtudes y la Gracia

Las virtudes humanas llegan a ser adquiridas por medio de la educación por medio de los actos deliberados, y por una perseverancia, que es mantenida en todo momento en el esfuerzo, las cuales son purificadas y también elevadas por la gracia divina. Con la ayuda del propio Señor Dios las virtudes son las que forjan el carácter y llegan a dar soltura en la práctica del bien. El hombre virtuoso es una persona muy feliz al practicarlas.

Para el hombre que se encuentra herido por el pecado no le es fácil poder guardar el equilibrio moral. El don de la salvación por nuestro amado señor Jesucristo es la que nos otorga la gracia necesaria para poder perseverar en la bondad de las virtudes. Cada cual debe de pedir en todo momento esta clase de gracia de luz y de la fortaleza, además de llegar a recurrir a los sacramentos, el tener que cooperar con el Espíritu Santo, seguir con sus invitaciones a amar el bien y siempre guardarse del mal.

Resumen

La virtud llega a ser una clase de disposición habitual y también firme para poder hacer el bien. Las virtudes humanas consisten en unas disposiciones estables del entendimiento y también de la voluntad que son los que regulan nuestros actos, además, ordenan nuestras pasiones y guían nuestra conducta de acuerdo a la razón y la fe. Pueden llegar a ser agrupados en torno a unas 4 virtudes cardinales como ya lo mencionamos anteriormente los cuales son:

  • Prudencia
  • Justicia
  • Fortaleza
  • Templanza

La Prudencia es la que dispone de la razón práctica para poder discernir, en toda clase de circunstancia, nuestro verdadero bien y el poder elegir los medios justos para llegar a realizarlo. La Justicia es aquella que consiste en la constante y muy firme voluntad de dar a Dios y también al prójimo lo que les es debido como tal.

La Fortaleza es aquella que asegura, en las dificultades, en la firmeza y también en la constancia en la práctica del bien. La Templanza es aquella que modera la atracción hacia todos los placeres sensibles y llega a ser la que procura la moderación en el uso de los bienes creados. Las virtudes morales llegan a crecer por medio de la educación, a través de los actos deliberados y con el esfuerzo perseverante. La gracia divina las llega a purificar y las eleva.

Las virtudes teologales son las que disponen a los cristianos a poder vivir en relación con la Santísima Trinidad. Tienen como procedencia, motivo y objeto, a Dios conocido por la fe, siempre esperado y amado por Él mismo. Las virtudes teologales como ya lo mencionamos consisten en unas 3 principales que son:

  • La Fe
  • La Esperanza
  • La Caridad

Las cuales son las que informan y también vivifican todas las virtudes morales humanas. Por la Fe creemos en el Señor Dios y también creemos todo lo que Él nos ha llegado a revelar y que la Santa Iglesia propone en el caso de los católicos como un objeto de fe. Por la Esperanza deseamos y también esperamos de Dios con una fuerte y firme confianza a la vida eterna y también a las gracias para llegar a merecerla. Por la Caridad es que amamos a Dios por sobre todas las cosas y a nuestro prójimo como a nosotros mismos por el mismo amor de Dios. El cual llega a ser el “vínculo de la perfección” (Colosenses 3:14) y la forma de todas las virtudes.

La contra soberbia, la Humildad Contra la avaricia, la Generosidad en Contra la lujuria, la Castidad Contra lo que es la ira, la Paciencia Contra la gula, la Templanza Contra lo que llega a ser la envidia, la Caridad Contra pereza y la Diligencia. La tradición de la Iglesia Católica llega a afirmar unánimemente que las virtudes infusas con la excepción de la fe y también de la esperanza llegan a desaparecer con el pecado mortal y que no pueden llegar a “disminuir” dado que no proceden de la repetición de los actos.

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