Oración de Sanación Interior para las Heridas del Alma

La Oración de Sanación Interior, es una clase de oración que es realizada para llegar a obtener por medio de la misma la sanación del cuerpo, alma y mente, la cual si se llega a realizar con gran fe se podrán obtener grandes resultados en Dios. En el siguiente artículo conocerás todo lo referente sobre cómo realizar y pedir a Dios que obre en su vida para la sanación de su cuerpo.

oracion de sanacion interior

Oración de Sanación Interior

La Oración de Sanación Interior, llega a ser una clase de oración para tener una especie de conexión con Dios, de esta forma, él es el que nos guiará por el buen camino y también nos va a iluminar desde el rincón más inhóspito de nuestro corazón.

Con esta oración, la persona va a lograr encomendar a Dios todo su dolor, al igual que toda la melancolía, la tristeza, sus angustias, los diversos problemas y también las quejumbres que se encuentren afectando su vida y sus emociones y al igual que sus sentimientos, de tal modo que se encuentre acorralado y no encuentre el sendero, sin embargo, el Señor le va a mostrar el camino a seguir.

Antes que todo, una sugerencia: Se les va a presentar una Oración para la Sanación Interior que hace más o menos un tiempo cayó en las manos de muchas personas. La idea es, llegar a rezarla personalmente, de manera meditativa y con una sencilla fe, en un momento de gran paz y de buena serenidad, frente al Señor, a lo mejor en un Santuario.

Parece que esta clase de oración posee por lo general una especie de respuesta perceptible. A pesar de que tal vez la curación llegue a ser progresiva y requiera de un buen tiempo o de algunos intentos, esto quiere decir, que se debe de rezar esta Oración de Sanación y Liberación interior en varias ocasiones.

Sin embargo, antes de llegar a rezarla deberán de haber reflexionado y también trabajado seriamente sobre cada una de sus heridas interiores o de las impresiones no digeridas del subconsciente. La oración principal se hará de la siguiente manera.

oracion de sanacion interior

Lo primero que debe de hacer es buscar un sitio en donde pueda llegar a estar en completo silencio, en donde ninguna persona le interrumpa. Póngase cómodo. Acuda ante el señor en una actitud de confianza y humildad, primeramente.

Proceda a entrar en la oración de la forma que se llegue a sentir movido a tener que hacerlo. Ya que la curación llega a ser un tipo de proceso sucesivo, esa oración no va a solucionar todos sus problemas. Nunca se va a poder llegar a decir que ya acabaron los problemas gracias a ella, que todos los recuerdos han llegado a ser sanados, sin embargo, se puede llegar a quitar del camino toda clase de barrera que les impida estar sanos y saludables.

La curación interior se habrá llegado a realizar cuando un suceso del pasado no llegue a tener el poder para herirlos cuando lo puedan recordar sin tristeza, vergüenza o un sentimiento de culpa. Por lo que puede entrar en presencia de Dios.

Señor, tú que puedes llegar a volver atrás conmigo y caminar junto a mí por medio de mi vida desde el momento que fuera concebido. Por favor ayúdame, oh Señor, aun entonces: límpiame y líbrame de todo lo que pudo llegar a causarme las dificultades en el momento de mi concepción.

Tú que te encontrabas presente en el momento en que todos llegamos a ser formados en el vientre de nuestras madres. Por favor líbralos y sánalos de cualquier clase de ataduras en su espíritu que hayan podido llegarme por mi madre o las circunstancias de la vida de sus padres aun cuando tomaba forma. Por esto, te doy gracias.

También te alabo, Jesús, porque además me estás sanando del trauma de nacer. (Muchas de nuestras madres tuvieron partos largos y dolorosos cuando nacimos, y esto tiene un efecto en la criatura). Te pido, Señor, que me cures del dolor de nacer y de todo lo que sufrí al nacer. Te doy gracias, Señor, porque Tú estabas allí para recibirme en tus brazos cuando nací. Conságrame en ese mismo momento al servicio de Dios. Gracias, Jesús, porque esto se ha hecho.

Señor Jesús, te alabo porque en esos primeros meses de mi infancia tú estabas conmigo cuando te necesité. Existen muchas personas que requieren de mucho más amor del que recibieron de su madre, porque fueron separados por circunstancias que no pudieron evitarse. No recibieron el amor que les hubiera ayudado a sentir fuerza y estabilidad.

Hubo veces que necesité que mi madre me acunara en su pecho y me meciera y me contara cuentos infantiles como solamente sabe hacerlo una madre. Señor, hazlo Tú en lo más profundo de mi ser. Envíame a tu madre, María, para que me estreche en su regazo, me dé calor y me haga todo lo que una madre hace para brindarle a su hijo ternura y seguridad. Déjame sentir su amor maternal tan conmovedor, confortante y profundo que nada ya pueda separarme de ese amor otra vez. Te doy gracias y te alabo. Señor, porque sé que ahora mismo estoy cobijado en los brazos de tu madre y en los tuyos.

Cúrame, Señor, las heridas causadas por las relaciones con mi familia, el hermano o hermana que no me entendía del todo o que no me demostraba amor y bondad debidamente. Una parte mía nunca se sintió amada por eso.

Déjame ahora alcanzar en perdón a ese mismo hermano o hermana. Tal vez por medio del pasar de los tiempos, nunca he podido aceptarlos porque nunca me sentí verdaderamente aceptado por ellos. Dame un gran amor por ellos. Así que la próxima vez que los vea haya tanto amor que todo lo viejo habrá pasado. Me habrás renovado. Te doy gracias por eso, Señor. Gracias, Padre, que mediante esta curación podemos llegar a ser la clase de marido y mujer que Tú pides que seamos.

Según siento la unción de tu amor, te glorifico, Señor, porque sé que está hecho. Señor, no hay poder en el cielo y la tierra que pueda impedirlo. Te alabo, Señor, porque sé que mientras más te entrego, dándote gracias y alabándote por ello, más me das la fortaleza de tu presencia, el poder de tu espíritu, el amor de tu Divino Hijo. Te alabo, Jesús, por esta curación y te glorifico. Gracias. Amén.

Oración de Sanación Interior para el Corazón Afligido y con Miedo

En la realización de una Oración de Sanación Física interior se le entrega a Dios su aflicción, al igual que su preocupación, los miedos, las angustias, los problemas y también los vacíos. Ya no se va a encontrar afligido. Una oración de sanación interior que sea realizada con gran fe puede llegar a ser tan poderosa que incluso transforma el alma y el corazón.

La oración de sanación interior es una manera de poder comunicarse con Dios, en una intimidad cercana y de mayor profundidad con Él, poniendo siempre a los pies de su cruz todos sus anhelos, sus deseos, las esperanzas, las frustraciones, los estados de ánimos y también las situaciones dolorosas por las que llegan a atravesar, para que Él llegue a actuar en sus vidas y les alcance por medio de la Oración de Sanación Espiritual, al igual que la física o mental que necesitan.

Jesús no llegó a venir solamente para llegar a darles la salvación eterna, sino que por otra parte también vino para darle sanación a las almas alma y cuerpo.

Oración de Sanación Interior para el Corazón

Señor Jesús, sé que tú me amas y también me bendices, todos los días yo te alabo, te bendigo, te doy gracias porque tú eres grande y también maravilloso, bendito seas. En este momento quiero llegar a entregarte, también darte, donarte todos y cada uno de mis problemas porque sé que Tú me puedes llegar a ayudar, porque sé que tú me puedes llegar a dar la paz que requiero.

Buen Jesús, en los momentos de gran oscuridad por favor ilumina mi vida, sé el sol que se asoma por la ventana, también permíteme saber hacia dónde caminar. Te pido, oh amado Dios mío, que en los momentos de gran tristeza me des alegría. Me entrego completamente a ti y te pido que actúes en mi corazón.

Tú sabes que necesito mucho de ti, de tu protección, de tu fortaleza. Sin ti no llegó a ser capaz de vencer, sin ti los problemas me llegan a vencer, sin embargo, contigo todo lo puedo. Te lo digo Señor que tú eres un Dios bueno, alabado y glorificado seas por todos los tiempos. Señor Jesús, Tú que conoces cada una de mis debilidades y de mis angustias en este momento, te pido que me llenes de tu gran y eterna bendición.

Sé que Tú, en este momento estás pasando por aquí, Tú estás llenando de paz y serenidad a todos los que en este momento rezan esta oración, gloria a tu nombre bendito por siempre. Ven Señor a tocar mi corazón que te necesita por diferentes situaciones, hoy te necesito más que nunca en mi vida.

Ven Señor en mi ayuda, ven en mi auxilio, clamo a Ti, clamo por tu protección, clamo por tu fortaleza, clamo por tu perdón. Entra a mi corazón y renuévame, quita de mí:

  • Las Indecisiones
  • La Tristeza
  • La Melancolía
  • Todo Sentimiento de Fracaso
  • Todo Sentimiento de Depresión
  • Fobias
  • Miedos
  • Temores

Toma Señor todo mi dolor, bendito seas Jesús. Mueve tu mano poderosa y sanadora en mí, mueve Señor, tu mano poderosa para llegar a sentirme fortalecido. Que pueda yo creer en Ti. A pesar de que mi vida sentimental se encuentre pasando por los momentos duros, mira la crisis de:

  • Mi Matrimonio
  • Mi Trabajo
  • Mi Hogar
  • Mis Familiares

Las cosas no llegan a salir como las espero, Señor mío. Por favor confío en ti, también confío en tu amor, sé que sólo tú me puedes llegar a dar lo que nadie me puede dar. Tú eres el amigo que nunca llega a fallar. Señor, transfórmame con tu poder y con tu misericordia. Bendito seas Jesús, bendito sea tu Santo Nombre. En el día de hoy, quiero llegar a entregarte Señor, todo mí tiempo, cada una de mis emociones, al igual que:

  • Mis Sentimientos
  • Mis Pertenencias
  • Mis Bienes Materiales
  • Mi Vida

Te entrego, Oh Señor mío, todo, es absolutamente todo lo que tengo y todo lo que soy. Santo, Santo, Santo eres Señor, Dios del Cielo y de la tierra, digno de toda clase de adoración. Bendito y alabado seas, Santo eres Tú. La Gloria a Ti, Gloria y alabanza por siempre. Quiero llegar a unirme a los coros celestiales, a todos los coros angelicales y también a glorificarte con todos ellos. Te quiero bendecir por toda la eternidad con mi testimonio de vida. Tuyo soy Señor, tuyo soy.

Sé que tu amor se derrama en mi vida en estos momentos y estás tocando lo profundo de mi corazón, sanando toda herida, toda frustración, todo dolor. Señor Jesús, con toda confianza sé que vienes a mi vida a darme consuelo y fortalecerme con tu compañía. Ven y quédate Jesús, quédate. Amén.

La oración de sanación interior puede llegar a sanar tu corazón de las heridas más profundas que son provocadas desde su infancia, son heridas que quizás desconozcas porque pudieron llegar a haber sucedido en una infancia muy temprana, sin embargo, Dios conoce. El libro de Salmo capítulo 147, versículo 3 dice: “Dios sana a los que están afligidos y les cura las heridas”.

¿Puede Sanarme una Oración de Sanación Interior?

Muchos llegan a explicar que todos saben que, al menos, existen unos 4 tipos de sanación las cuales son:

  • Sanación Física
  • Sanación Espiritual
  • Liberación de los Espíritus Malignos
  • Sanación Interior

Igualmente llega a ser conocida como una clase de sanación de las heridas a nivel emocional o una sanación de todos los recuerdos dolorosos de la infancia o de la adultez. Por lo que sería bueno que usted leyera el libro de 2 Reyes capítulo 5 para que pueda llegar a observar cómo fue que ocurrió la sanación del Soldado Naamán. Por lo que en un resumen pequeño podemos destacar que:

El Profeta Eliseo le dijo al general del rey que si quería llegar a sanarse solo tenía que ir hasta el río y tener que bañarse unas 7 veces, a lo que el General del Rey llamado Naamán se quedó muy enojado porque, para que haría una cosa tan simple, por lo que se irritó mucho y se quería ir, sin embargo, sus servidores le convencieron de que ya que se trataba de un profeta de Dios hiciera lo que había dicho Eliseo y entonces accedió a hacerlo y de esa manera lo hizo y para su sorpresa fue sanado.

De esa manera como llegó a ocurrir con el Principal General del Rey llamado Naamán, una oración de sanación interior que sea simple igualmente puede llegar a sanarle a usted, porque no es la oración en sí, sino Su Fe y obedecer a la palabra de Dios. Dice el libro de Isaías capítulo 6: “Derrama tu paz, Señor de mi vida”, a lo que se refiera a que Él es príncipe de paz.

Entrega al Señor tus aflicciones, al igual que tus preocupaciones, tus miedos, las angustias, las soledades, todas las confusiones, tus amarguras y también vacíos. Entrégale al Señor tu Dios tus complejos, las culpabilidades, los estados de ánimos, los traumas y dile:

“Aquí estoy delante de Ti, con mis problemas, con mis enfermedades, con todas mis situaciones”

De manera inmediata, busca un espacio de silencio y comienza a hacer tuyas estas palabras. Con mucha fe, pronuncia cada una de ellas, como si estuvieses mirando el rostro del Señor en estos momentos y dile la poderosa oración de sanación interior que sigue desde el fondo de tu corazón.

Oración de Sanación Interior para tu Vida Diaria

Señor Jesús, en este día te pido por favor, que vengas y toques mi vida, por favor cúbreme con tu preciosa sangre oh amado señor Jesús, sana mi mente, al igual que mi cuerpo y mi espíritu.

Sé de lo que eres capaz, de lo grande y poderoso que son tus milagros. Me desprendo de toda falta de fe y me entrego completamente a Ti. Por lo que te entrego todas mis situaciones en tus bellas manos. No existen límites para tu amor y para tu sanación. Sé que dispondrás de todas las cosas a mi favor. Lo creo. Gracias mi amado Señor Jesús, porque sé que ya te encuentran en este lugar sanándome y bendiciéndome. En el nombre de Jesús. Amén

Sanación Interior de las Heridas

La Sanación interior llega a ser el pedir a Jesús que retroceda el tiempo en que la persona fue herida, para que ahora les libere de ello. La Sanación Interior llega a ser el pedir a Jesús que también retroceda el tiempo en que la persona llegó a ser herido, para que ahora sean liberados de ello. Esto implica unos 2 pasos:

El Sacar a la luz todas las cosas que les han herido. También conviene el llegar a hacerse ciertas preguntas que por lo general les revelan las heridas básicas por las que tienen que llegar a orar:

  • La Primera: ¿Cuándo comenzó todo esto? O también: ¿fue una niñez feliz?

Muchas de las heridas más profundas se llegan a remontar a los primeros 2 o 3 años de vida, o sea, al tiempo en que la persona fue mucho más vulnerable y menos capaz de llegar a defenderse ellos mismos.  Sin embargo, igualmente es verdad que algunos han llegado a recibir sus heridas posteriormente en la escuela, en algunas experiencias sexuales desdichadas, etc.

  • La Segunda: ¿Qué fue lo que causó la herida?

En varias ocasiones ya la respuesta a la primera pregunta revela las razones de las viejas heridas. Muchas de ellas arrancan de algún rechazo o alguna clase de relación rota. Particularmente que son importantes en sus relaciones con los padres.

Si la madre no lo llegó a acariciar lo suficiente, si el padre regresaba del trabajo muy cansado y apenas llegaba a hablar con el niño(a) o lo castigaba duramente, si había en la casa muchos niños para una madre enfermiza y no tuvo tiempo de demostrarles afecto, o si 1 de los padres llegó a morir siendo todavía pequeño el niño.

Todas estas penosas experiencias dejan heridas que afectan profundamente los sentimientos básicos de la persona. Eso se llega a lograr mejor al momento de dialogar con otra persona; hasta incluso el hablar del problema constituye ya un proceso de curación. Por lo que se le puede recomendar que ore al Señor para que los cure de todas sus heridas.

Si llegamos a alcanzar el recordar cómo y por qué fue que comenzó todo, entonces se le pide al señor Jesús que los acompañe al pasado. Él, como el Señor del tiempo, es el único capaz de llegar a hacer lo que nosotros no podemos. Él puede curar esas heridas del pasado que todavía nos hacen sufrir, a veces en forma inmediata.

Después de haber llegado a orar por la sanación de la herida, el aspecto negativo de la curación, que se puede pedir al Señor que llene de una manera positiva la vida nuestra de todo lo que estábamos echando de menos. Dado que tenemos una necesidad tan profunda de amor, la conclusión de la oración de sanación interior es, por lo general, llenar del amor de Dios todos los ámbitos vacíos de nuestro corazón.

La curación interior da tanta paz y alegría a las personas, que es una pena que sean tan pocos los que entiendan y practiquen esta clase de oración. Así de manera sencilla, podemos decir que ponemos la purificación del subconsciente en manos del Señor pidiéndole que Él cure las heridas.

Unas palabras sobre la imposición de las manos. No es necesario para la curación. Sin embargo, esta práctica que ya encontramos en el Nuevo Testamento, tiene sus ventajas. Parece que algo, como una corriente de energía curativa fluye del ministro a la persona enferma, una transferencia de poder vivificante. Además, la preocupación y el amor se comunican mucho mejor por el tacto que por la palabra; existe una sensación profunda de comunión y de amor en la imposición de manos.

Si te gustó nuestro artículo, te invitamos a que visites los siguientes enlaces los cuales pueden ser de gran interés para su vida:

(Visited 485 times, 1 visits today)

Deja un comentario