La importancia de perdonarse a uno mismo siempre

Es importante  perdonarse a uno mismo para así sentirse en paz, desde el auto perdón podemos sentir que también perdonamos a los demás, esto nos pasa cuando cometemos errores y mas cuando tenemos personas que esperan mucho de nosotros y le fallamos con las malas acciones y sin querer nos hacemos daños a nosotros mismos  y a los demás.

PERDONARSE A UNO MISMO

Perdonarse a Uno Mismo

Nosotros los seres humanos por lo general se nos hace muy complicado este tema, y es que para nadie es un secreto que perdonar a otras personas nos cuenta muchísimo, pero cuando sabemos que cuando se trata de ti mismo se nos hace cuesta arriba, por lo general los psicólogos recomiendan muchas veces mirarse al espejo y darte valor tu mismo.

Muchas veces esto puede funcionar en algunas personas como en otras no, yo considero que la mejor manera de perdonar y perdonarse así mismo es primero aceptar que cometiste el error sin necesidad de auto castigarte, ya el error fue cometido pero si te invito a reflexionar en algo es de humano que todos cometamos errores, todos los seres humanos nos equivocamos, se equivocan los científicos, los presidentes, los filósofos todos nos equivocamos .

Consejos de cómo lograr perdonar y perdonarse a uno mismo

El primer paso: lo primero que debes hacer es reconocer que eres inocente, para empezar eres hijo (a) de Dios, independientemente de lo que hayas echo hay un error pero enseguida debes de pensar en una corrección inmediata.

Segundo paso: como puedo corregir y enmendar ese error cometido, como debo sanar desde el amor, todos necesitamos enmendar, sería bueno no volverlo hacer pero por lo general siempre nos tropezamos con la misma piedra no una sola vez sino hasta diez o mas, tanto así que aveces nos encariñamos con esa piedra que la llegamos a querer cuando sabemos que nos hace daño, pero hay que enmendar
Tercer paso: Ora y medita cuando nos conectamos con Dios, y le presentamos a él ese problema o error cometido y desde la oración buscamos esa paz, nos podemos sentir mejor pues somos hijos de Dios y el perdona a sus hijos seamos lo que seamos, lo primordial es no poner resistencia aceptar que nos equivocamos, y ser compasivos con nosotros mismos.

Cuarto Paso: hay que apartar el castigarnos, porque esto no nos genera paz al contrario nos trae solo dolor y la desesperación, hay que buscar las maneras claves para cultivar esa enmendadura tomando responsabilidades de lo que hiciste pero desde el angulo de la corrección y no de destrucción

Quinto Paso: existen unas técnicas de relajación emocional donde le indicas a tu cuerpo lo importante que eres como persona, lo valioso que eres como ser humano y comienzas a meditar sobre todas las cosas maravillosas que existen en ti y tocar ciertas partes de tu cuerpo, tu mano, tu mentor, tu cabeza e ir repitiendo que te perdonas , te aceptas y te liberas, por lo general existen situaciones que pueden inducir pensamientos o sentimientos negativos como el.

Hacer algo que realmente no se desea, cometer un error, mentir, entre otras cosas. pero allí radica entonces , el poco interés de perdonarse a uno mismo puede llevar a las personas a “no aceptarse a sí mismas y asegurarse que no son dignas de confianza y amor”.

PERDONARSE A UNO MISMO

Aveces somos tan cobardes para tomar riesgos  y  no perdonarnos a nosotros mismos que tendemos a culparnos. Esto genera que carguemos con obligaciones que en ocasiones no nos competen y que nos ocasiona una  gran pena . Todo esto va a ocasionando rumiación (pensamientos a los que se les da muchas vueltas y se vuelven obsesivos), pero también situaciones en las que dejarán de ser ellas mismas para intentar cambiar y agradar a los demás.

Las consecuencias que ocasiona el no perdonarse a uno mismo son infinitas e incluso pueden atentar contra tu salud, es por ello la importancia de tomar las medidas necesarias para un cambio en nuestros corazones y darle la bienvenida al perdón y el  perdonarse a uno mismo,la incapacidad para perdonarse genera ansiedad y depresión sugiere que el auto perdón está relacionado con una alta autoestima, un bajo neuroticismo y bajos niveles de ansiedad y depresión, la culpa, intentar cambiar  querer ser perfecto, todo esto trae consecuencias  en ansiedad y depresión. De hecho, no podemos olvidar que uno de los síntomas de la ansiedad es la rumiación.

Una de las técnicas mas fácil para no tener esa baja autoestima, y perdonarse a uno mismo claro a parte de las situaciones con la  ansiedad y depresión que pueden provenir de la falta de auto perdón,  se hace indispensable conocer  cómo perdonarse a uno mismo,es así   cuando uno entiende  lo esencial  de tener en cuenta dos cosas  que es indispensable conocer y poner en práctica.

Abandonar las críticas hacia uno mismo
Casi todas las mayoría de las personas no tomamos en cuenta la palabra  perdón como potencial humano sobre la importancia que tiene abandonar las críticas hacia uno mismo, y aveces solo esperamos que otras personas se acerquen a nosotros y nos haga despertar de eso tan  maravilloso que quizás lo sabemos, pero nosotros mismos somos expertos en sabotearnos nosotros mismos, estas  frases como “no soy suficiente”, “es que todo lo hago mal” o “jamás voy a llegar a nada” denotan un bajo auto concepto que afecta, gravemente, al auto perdón, y nos hacemos tan dependiente de las cosas negativas que nos olvidamos del maravilloso ser humano que somos y de lo afortunado que somos realmente de tenerlo todo, de tener un dios tan maravilloso que nos provee de tantas cosas maravillosas como es la salud que ya es suficiente.

El interés por uno mismo debe ser prioritario en nuestra vida

Quererse es tan importante que consta en amar al ser humano que llevamos dentro de nosotros  tal y como ahora es, agrupados todos sus defectos; es dar y darte la libertad para equivocarte confiando en ti y en la  enseñanza que queda de  de todo esto  ¿Cuánto tiempo, dinero y energía dedicamos en conocernos, cuidarnos y mimarnos? Gozar de un saludable bienestar emocional es una cuestión de comprensión, metas y entrenamiento. Así, cada interior es un mundo que conforma tus alegrías, tu voluntad, tus tristezas, tu capacidad, tus desencuentros, tus fracasos y todas las situaciones que a diario se nos puede presentar.

El perdón es importante para Dios

Para saber cómo perdonarse a uno mismo, es indispensable entender que el perdón no es un sentimiento, sino una decisión. El escoger el perdón se refiere a que debes acercarte a Dios de rodillas, para recibir la ese empuje de perdonar. Esto es preferir y no aceptar que pensamientos de odio y rencor se apoderen de tu corazón. Esto es elegir, el acercarse a Dios, para hallar ayuda y consuelo, en vez de vivir en el pasado, y a consecuencias de que nuestros sentimientos acepten otra cosa.

Este ímpetu que necesitamos viene del Espíritu Santo. El mismo quedó  asentado en las escrituras  de Jesús: “quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente…” 1 Pedro 2:23.

Para Dios es sumamente importante que nosotros sus hijos valoremos que el nos perdona tal y como somos, entonces porque siempre estamos castigándose nosotros mismos en negarnos ese perdón, el mirarnos a nosotros mismos y pedirnos perdón por no abrazarnos, por no respetarnos, por juzgarme, por criticarme, por los pensamientos negativos que tenemos de nosotros mismos, por no aceptarnos tal y como somos y por esa constate critica, por siempre pensar en los demás y en nosotros siempre al final, por siempre querer agradar a los demás y no a nosotros.

Por haber permitido que nos hicieran daño, cuando solo quisimos hacer feliz a las otras personas y no pensar en nosotros mismos, cuando dije que si y tenia que decir que no por solo complacer a otros, sabiendo que las esas personas no hacían lo mismo, cuando yo soy mi único dueño, porque no perdonarnos cuando cuando yo fui mi propia juez y yo misma me juzgue.

Porque no perdonarse a uno mismo cuando alguien no me abrazo y siempre me tuve a mi misma para abrazarme, porque no logramos perdonar que la felicidad no depende de terceras personas sino de mi misma, que no hay necesidad de mendigar un abrazo cuando tu misma te lo puedes dar, porque no perdonar que falle y porque me señale tantas veces, porque no escuche a otras personas y juzgue antes de conocerlas y entender que cada persona carga su propia cruz.

Que todos erramos en algún momento de la vida, pero somos muy Severos con nosotros mismos, y quizás con los otras personas  no los demás, resulta imprescindible primero hacerlo bien con uno mismo. La mayoría de las personas piensan que uno solo es bueno si se es bueno respecto a los demás. La bondad radica en nuestra capacidad de hacerlo bien delante a los otros.

la mayoría buscan la felicidad en su trabajo, en lo que consiguen, en los placeres que les proporciona la vida, en las relaciones… creemos que la solución está fuera, en el exterior, sin embargo, son muy pocos los que aciertan y buscan dentro de sí mismos.

El interés por uno mismo debe ser prioritario en nuestra vida, Amarse consiste en querer al ser humano que llevamos dentro tal y como ahora es, incluidos todos sus defectos; es dar y darte la libertad para equivocarte confiando en ti y en el aprendizaje que sabrás obtener de todo. ¿Cuánto tiempo, dinero y energía dedicamos en conocernos, cuidarnos y mimarnos? Gozar de un saludable bienestar emocional es una cuestión de comprensión, compromiso y entrenamiento. Así, cada interior es un mundo que contiene tus alegrías, tu voluntad, tus tristezas, tu capacidad, tus desencuentros, tus fracasos y tus angustias.

 

Oración de perdón

Mi amado Jesús, he venido hasta Ti en este momento porque sé que sólo Tú me puedes ayudar, quiero contarte ahora lo que hay en mi corazón.

Sé que Tú me puedes llenar de bendición, por eso, te entrego todo lo que soy, toma mi vida, toma el desierto de mi vida y hazlo florecer. Tú me has dicho que no me vas a abandonar y yo confío en esa palabra, creo en ella, creo que es una promesa de amor.

Quiero pedirte perdón por mis pecados. Derrama tu sangre bendita sobre mí, perdóname, Señor mío, por todo aquello que no he hecho bien, por todo el mal que he hecho queriendo hacer el bien. No he actuado como corresponde.

Reconozco mis faltas, muchas veces, a diario, me olvido de Ti, me he olvidado de tu amor, de tu misericordia, por las veces que he transformado mi vida en algo sin norte, sin rumbo.

Muchas veces he creído en muchas cosas fuera de Ti y no en tu amor sincero, por eso, Padre mío, a Ti que me amas incondicionalmente, te pido perdón por mis pecados, por conservar también rencor en mi corazón, por no perdonarme a mí mismo el daño que he causado, por las veces que he creído en maleficios, en embrujo, en esoterismos y cosas sin sentido que me han alejado de tu bondad.

Rompe Señor, con todas esas cadenas que me han atado a vivir una vida llena de dolor y sufrimiento.

A veces pienso que es tan grave mi falta que no soy digno de tu perdón, por ello, te ruego, te imploro, te suplico, que siembres en mi alma, la humildad, el amor, la confianza para poder perdonarme esas heridas que me dejaron los vacíos de no tenerte y de apartarte de mí.

Te pido perdón, Jesús mío, por todas las faltas cometidas contra mis hermanos, he caído en las habladurías y he hablado mal de ellos, he actuado mal y no he sabido vivir el servicio de la generosidad, solidaridad y amabilidad con ellos, he actuado cegado por la rabia, por la ira, perdón Señor, perdón.

Perdóname por los momentos en que he querido lanzar la toalla, que no he valorado que soy hechura tuya. Perdóname cuando he gritado al mundo entero que no puedo más, que ya no puedo seguir.

Perdóname por los momentos en que no me he valorado, en que he pensado que de nada sirvo en este mundo. Quiero sentir que limpias mi corazón, que me liberas.

Quiero saber que Tú estás conmigo y que toda frustración y todo deseo de miseria que habita en mí, quede destruido por el poder de tu Cruz.

Sólo Tú, Señor de la historia, me das vida en abundancia, por eso me retiro confiado de saberme perdonado, sanado y liberado por tu amor.

Lléname de tu fuerza de ahora en adelante, necesito siempre de tu amor, de tu perdón, de tu alegría para vivir. Quiero sentir tu presencia, tu paz, tu gozo en cada circunstancia de mi vida.

Lléname de tu poder, lléname de fortaleza y por sobre todo, envíame tu Espíritu Santo, el gran Consolador, para que guíe mis pasos y pueda caminar hacia Ti, sintiéndome perdonado y amado por Ti.

Me perdono, me perdono, me perdono por tu amor y por tu bondad, me perdono por tu Cruz y por tu Palabra que todo lo sana y todo lo renueva.

Amén.

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