La Renovación Carismática Católica: Significado

Renovación carismática católica, dicho de manera simple es un movimiento dentro de la Iglesia Católica, una corriente de gracia, integrados por las personas e cada comunidad en la cual realizan prácticas como hablar, realizar alabanzas, oraciones en lenguas y cantos de renovación carismática católica.

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Si deseas conocer qué es la renovación carismática católica de una manera más profunda dónde y cómo se originó y mucho más, entonces continúa leyendo este artículo.

Renovación Carismática Católica

Renovación Carismática Católica es una corriente de gracia que el Espíritu santo hace fungir por todas partes y que ha de llegar a todas las personas, instituciones y personas apostólicas y no apostólicas.

Esta bendita renovación carismática católica, nació del Espíritu santo, que le dio vida, nace también, del deseo que le dio nuestro Señor Dios Padre Todopoderoso, para que este, realice en nuestros días un nuevo pentecostés, vista a la renovación profunda de la Santa Iglesia Católica.

Como en el Pentecostés, de los apóstoles se recibe la persona misma del Espíritu Santo, como un regalo de Dios Padre a través de su hijo Jesús ya glorificado, dicho Pentecostés no es un término, sino el gran comienzo del caminar y el vivir en el espíritu para tener vida nueva.

La renovación personal es la apertura de toda nuestra vida a la persona y obra del Espíritu Santo, extendiéndose a toda la existencia humana, renovando al hombre desde lo más profundo de su ser, es decir, en su corazón, según lo dice Ezequiel en el capítulo 36, 25-27:

En este capítulo Dios nos dice que derramará sobre nosotros su agua limpia, el agua viva (su palabra) limpiándonos de todos nuestros pecados, y también, cambiará nuestro corazón convertido en piedra por tantas heridas y nos dará un corazón nuevo.

Este corazón nuevo y además su espíritu habitando en nosotros nos hará disfrutar de su gracia, bendiciones y nos inspirará a seguirle, a servirle y a adorarle con más amor y gozo del que nunca hayamos podido experimentar.

Debemos siempre pedir a Dios en esta renovación personal que nos llene de su agua limpia, que nos cambie y nos conduzca como un pastor hace con sus siervos y renueve nuestro pequeño mundo, para que podamos actuar y sentir de manera distinta, percibir el mundo a través de sus ojos.

Debemos estar absoluta y completamente convencidos de que este río de agua viva que nos ofrece Dios a través de su hijo y el Espíritu Santo tiene el poder de sanar todo lo que toca y todo aquello que está podrido y necesita ser renovado.

Renunciemos a satanás, a todos sus engaños y obras cargadas de malas intenciones, renovemos nuestras promesas bautismales, y oremos a Dios Omnipresente y omnipotente, para que nos otorgue la sabiduría y la fortaleza que necesitamos para poder renovar nuestro cuerpo, nuestra mente, nuestro corazón y nuestro espíritu.

La Renovación Carismática Católica es mucho más que un movimiento dentro de la Iglesia, es más bien, la Iglesia en movimiento constante. Se trata, de una constante conversión, entrega y súplica de renovación a nuestro Dios Padre, entregarnos al Espíritu santo, tanto a nivel personal como dentro de nuestra iglesia.

El cardenal Leon Joseph Suenens, en una carta pastoral que escribió en 1973 para Pentecostés expresaba que la Renovación Carismática Católica es un movimiento del individuo hacia el Espíritu Santo que se expande por cada rincón del mundo.

El Monseñor Alfonso Uribe Jaramillo, residido en Colombia, por su parte, definió la Renovación Carismática Católica como una reflexión profunda y honesta con nosotros mismos, que nos permita entendernos y conocernos mejor para hacernos conscientes de nuestras debilidades y solicitar la gracia del Espíritu Santo para que nos ayude y obre en nosotros.

Es comprender cuál es el impacto que tiene cada una de nuestras acciones no solo a nivel personal, sino para con los demás y solicitar la presencia del Espíritu Santo, el amor y el espíritu de Dios para que habite en nuestros corazones, los renueve, nos de uno nuevo y nos permita renacer.

También, es aprender a ser más dóciles y entregarnos completamente al Espíritu Santo, a Dios Padre y a su hijo para que perdonen nuestros pecados y nos permitan ser mejores, actuar, pensar y sentir de acuerdo a su voluntad.

Evangelizar es mucho más que ser multiplicadores de la palabra de Dios, es renovar verdaderamente el servir a Dios con gozo y ser testigos de la resurrección de Jesús, el Rey de Reyes, el gran maestro para entonces inspirarnos en ellos y clamar a Dios con más fuerza y compartir su palabra a otros con mayor alegría, gozo y amor.

La Renovación Carismática Católica cuando se mantiene dentro de la doctrina de la Iglesia está bien, pero cuando esta se sale de la doctrina de la Iglesia, así sea por un cura, debe considerarse un problema.

El padre Benigno Juanes s.j., un importante y reconocido líder de este movimiento define la Renovación Carismática Católica como el redescubrimiento que posee tanto la Iglesia como el Espíritu Santo en nuestras vidas, la importancia de vivir de acuerdo a la voluntad de Dios y a su palabra.

La Renovación Carismática Católica no es el enemigo de la Iglesia católica, por el contrario, es un grupo de personas dentro de la Iglesia y este movimiento es tan importante, que el mismo Juan Pablo II dijo una vez que la esperanza de la Iglesia se encontraba en la Renovación Carismática Católica.

Como todo, se debe admitir que la Renovación Carismática Católica no es perfecta y posee algunas fallas, una de ellas es la soberbia, porque como se cree en el Espíritu santo y el Espíritu santo obra en nosotros, piensan entonces que son más importantes aquellos que hablan en lenguas que el mismo Obispo.

Cualquier don, incluido el hablar en lenguas, que es otorgado a través del Espíritu Santo, no es, debe ser, ni será más importante que la jerarquía que posee la Santa Iglesia. Este es un punto que es importantísimo de aclarar y subrayar.

Dios, ha escogido a ciertos hombres (religiosos) para que dirijan su Iglesia aquí en la tierra, sean representantes de él, multipliquen su palabra y guíen a su pueblo, y estos, son más importantes (y debe respetarse así) que cualquier miembro que pertenezca a la Renovación Carismática Católica y pueda hablar en lenguas.

Historia

La Renovación Carismática Católica puede percibirse para algunos como un enemigo de la Iglesia Católica, sin embargo, esto no es más que un mito y no es un concepto originado o promovido únicamente por los protestantes.

Las personas que creen esto, lo hacen porque se dice que el Pastor Kevin Wynne explotó este concepto, sin embargo, su origen genuino desciende del movimiento carismático pentecostal, el cual, surge desde el Concilio Vaticano II, y tiempo después, es incorporado por el catolicismo.

La Renovación Carismática Católica fue aprobada por el Papa Pablo VI durante su pontificado en el año de 1973. Renovación Carismática, es una expresión que es originada por el Ministro luterano Harald Bredesen en 1962, quien utilizó por primera vez el término “carismático” para referirse a las actividades celebradas por la Iglesia tanto protestantes como históricas.

Mientras en las Iglesias protestantes utilizan la palabra “Neopentecostal”, el Ministro Harald Bredesen decidió usar “Renovación Carismática” para las Iglesias Históricas.

La Renovación Carismática Católica se originó en 1967, cuando Ralph Keifer  y William Storey, ambos profesores de la Universidad de Duquesne (Estados Unidos), lideraron un grupo laicos con quienes oraron todos juntos para solicitar una efusión al Espíritu Santo.

¿Cómo ocurrió esto? ¿Qué los inspiró? Resulta que Stephen B. Clark y Ralph Martin habían leído un libro La Cruz y El Puñal (una lectura pentecostal) donde se narraba el ministerio cristiano liderado por el Pastor David Wilkerson y el impacto que este había tenido entre pandilleros neoyorkinos.

Estos, inspirados por aquella lectura sintieron en su corazón que debían asistir a la Iglesia Christ Church en Pittsburgh, ubicada en la casa de Florence Dodge, una carismática presbiteriana, lo que ellos no sabían, es que en aquel lugar recibirían su primera efusión pentecostal, otorgada por el Espíritu Santo, y luego, recibirían además, el don de hablar en lenguas.

También, recibirían el don de la sanación y otros carismas, todos característicos de una corriente carismática o pentecostal. Fue solo cuestión de tiempo, muy breve además, para que este movimiento comenzase a propagarse velozmente a otras universidades.

Algunas de las primeras universidades influenciadas por este movimiento naciente fueron: Notre Dame, ubicada en Indiana y East Lansing, residida en Michigan.

El Pastor pentecostal David Du Plessis, otro de los que ejerció gran influencia en la misión y expansión de este movimiento, contribuyó para dar a conocer lo que hoy en día es llamado “pentecostalismo protestante”.

Este Pastor, participó también del Consejo Mundial de Iglesias en los años de 1954 y 1961 y su participación fue tan significativa que posteriormente fue invitado como al Concilio Vaticano II como representante pentecostal.

En sus primeros años continuó expandiéndose hacia nuevas fronteras llegando entonces a Estados Unidos a inicio de los años 70’. Algunos predicadores se han mantenido fieles a este movimiento, e incluso, en la actualidad, cumplen roles importantes.

Por ejemplo, el capuchino Raniero Cantalamessa suele predicar en los retiros que organiza el Papa, los laicos Gérard Croissant,  Pierre Goursat (quien se encuentra en proceso de aprobación para su beatificación) y Josette, Alfonso Uribe Jaramillo, obispo Auxiliar en Cartagena y Obispo colombiano.

Osvaldo Cuadro Moreno (argentino), Malvina Modesto (dominicana), Max Walter Zimmermann (chileno), Nany y Agustín Veytia (mexicanos), entre otros, han sido miembros predecesores importantes de este movimiento y has sido bendecidos con el don del habla en lenguas por el Espíritu Santo.

Esta lista es bastante extensa, pero decidimos nombrar algunos de ellos que han tenido gran relevancia e importancia dentro de este movimiento.

La Renovación Carismática Católica ha tenido gran impacto y aceptación en América Latina, debido a que la población que se encuentra aquí es mucho más abierta a aceptar en su vida cotidiana las presencias sobrenaturales y le aceptan sin tantos cuestionamientos.

Este movimiento tuvo un crecimiento bastante significativo y rápido a partir de 1970, sin embargo, en 1980 pareció paralizarse un poco, pero luego continuó creciendo, aunque de manera más pausada.

Vocación ecuménica e identidad católica

La Renovación Carismática Católica alcanzó posicionarse en lugares como América Latina como una importación eclesial post Concilio Vaticano II. Muchos de los carismáticos norteamericanos que decidieron colaborar en el crecimiento de este movimiento eran principalmente católicos o protestantes.

Además, provenían de sociedades cuyas religiones eran diversas, sin embargo, podían coexistir sin problema alguno, exigiendo siempre la paz y la tolerancia a las creencias de otros y apuntando por supuesto, a la reconciliación y unificación de la Iglesia de Dios en una sola, esta unificación, es lo que se conoce actualmente como Ecumenismo.

En la Conferencia de Kansas, realizada en Julio de 1977, más de cincuenta mil personas se reunieron, entre ellas:

Bautistas, luteranos, pentecostales, judíos mesiánicos, católicos, grupos no denominacionales, episcopales, ortodoxos, menonitas, entre otros, estuvieron presentes, compartiendo con el Obispo de la Iglesia, quien, para ese momento era el miembro santo más grande e importante de Estados Unidos.

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Fundamentación Teológica de la Renovación Comunicamos una Experiencia

La Renovación Carismática Católica posee como base teológica el conocimiento del individuo a través de la claridad que le otorga el Espíritu santo y la influencia de la Iglesia Católica en nuestras vidas.

Sin embargo, la renovación personal no minimiza de forma alguna la obra de Dios Padre y Dios hijo en nosotros, transformando nuestros espíritus y otorgándonos un nuevo corazón renovado, sin heridas y colmado de alegría, gozo y amor, así lo expresa Jn 15, 26.

Hch 2,36 nos dice que uno de los frutos que trae consigo la renovación de nuestro espíritu es proclamar con un gozo inexplicable que Dios está vivo y vive en cada uno de nosotros, sus hijos, sus siervos y su creación.

Comunicamos una Experiencia Fundamental

Juan Pablo II expresó una vez aunque bien es cierto la Renovación Carismática Católica es un movimiento que se ha expandido alrededor de todo el mundo, no es ni unificada ni uniforme. Es decir, que no posee un único fundador, miembros en una lista o tampoco puede considerarse un movimiento único.

Cada Iglesia, de acuerdo a sus creencias y doctrinas ha adaptado lo que representa la Renovación Carismática Católica a su conveniencia, pero en términos generales, todos comparten que se trata de un grupo de individuos que de manera independiente se unen para participar de manera activa en distintas actividades dentro de la Iglesia.

La riqueza que estas personas pertenecientes al movimiento sean tan diversas es que se enriquece la experiencia y al existir diversidad de pensamientos, personalidades, modos de actuar se pueden establecer objetivos generales que logren enriquecer a todos.

Esta experiencia, consecuencia de la efusión del Espíritu Santo, es normalmente recibida en nuestro bautismo sacramental, y a su vez, nos inspira y mueve para llevar una vida de acuerdo a la voluntad de Dios Padre, su palabra y su ejemplo.

Recibir este o cualquiera de los otros dones que nos ofrece el espíritu Santo debe ser un motivo para agradecer a Dios padre, Dios e hijo y Dios espíritu Santo, además de llevarnos a que otros conozcan la palabra de Dios, le amen y le glorifiquen como él lo merece.

Organización

La Renovación Carismática Católica posee diversos medios para continuar difundiéndose y creciendo, uno de los medios más populares son los grupos de oración, leer y estudiar la Sagrada Biblia, catequesis, y por supuesto, compartir los testimonios de cómo ha sido y continúa siendo su proceso de conversión.

Los grupos de oración son espacios donde cristianos y católicos se reúnen para cantar, alabar y glorificar a Dios, en donde se conocen a otras personas y se fortalece la fe mediante los testimonios que se comparten.

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El ICCRS. EL Cháris. Órganos de Servicio y Coordinación

Como mencionamos anteriormente, el rápido crecimiento de este movimiento llevó a la necesidad de generar espacios organizativos, naciendo entonces la Oficina Internacional de Comunicación, el ICO (International Communications Office).

Luego, en el año de 1978, el ICO pasó a ser el ICCRO (International Catholic Charismatic Office), al mudarse a Bruselas, Bélgica, la Oficina Internacional de la Renovación Carismática, quedó a cargo del cardenal Leo Jozef Suenens y arzobispo de dicha sede.

Representantes destacados

Tom Forrest

Los hermanos Matthew y Dennis Linn​

Robert deGrandis

Briege McKenna

Carlos Aldunate

Pierre Goursat

Alfonso Uribe Jaramillo

Marcelo Rossi

Roberto Lettieri

Nany y Agustín Veytia

Emiliano Tardif

Gerard Croissant​

Manuel Rodríguez

Diego Jaramillo

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