¿Qué son los Evangelios de la Biblia? y sus Orígenes

Los Evangelios, es el término dado a los 4 libros de los apóstoles y discípulos del Señor Jesús, los cuales estuvieron con él desde que fueron escogidos hasta la crucifixión del Señor. Descubre en el siguiente artículo cuales son estos libros conocidos como los evangelios del Nuevo Testamento, como se llaman y mucho más.

Los Evangelios

El Evangelio

El Evangelio es un término que proviene del idioma latín conocido como evangelĭum, dicha palabra se encuentra relacionada al griego εὐαγγέλιον, en este sentido se identifica como (euangelion), cuyo significado es dar (buenas noticias), por tal motivo se puede decir que el evangelio se encuentra fundamentado en las buenas noticias que provienen directamente de Dios como un acto divino.

Se conoce que el evangelio consiste en trasmitir a toda persona el mensaje de salvación el cual se encuentra basado en la vida y obra de Jesús, mostrado así las maravillas que Dios realizo por medio de su hijo, y el inmenso amor que mostro a toda la humanidad al librarles de la condenación y otorgarles la vida eterna.

En general se trata de la historia completa de la vida de Jesús y de la importancia de cada una de sus enseñanzas, así como el cumplimiento de las promesas de Dios con sus siervos Abraham, Isaac y Jacob, a los cuales les dijo que se encargaría de redimir su descendencia, y de esta manera les libraría del pecado, al entregar por AMOR a su Hijo unigénito Jesucristo, y que por medio de este acto divino todo aquel que por la fe crea en él pueda ser salvo.

De esta forma se cumple la palabra dicha por el mismo Señor Dios, y también por su hijo amado el Señor Jesucristo el cual muere para poder librar a toda la humanidad del pecado​ y de esa forma poder darles la vida eterna, al momento de resucitar al tercer día, el señor muestra su poder inmenso y para poder dar el arrepentimiento y perdón de todos los pecados a todo aquel que verdaderamente crea en él.

El rey y salmista David profetizó que Jesús iba a resucitar al tercer día sin ver la corrupción; ​ David murió y su cuerpo no vio corrupción​ y su tumba se encuentra en el monte Sion, sin embargo, el señor Jesús resucitó al tercer día​ alcanza el cumplimiento de la profecía de su resurrección y también su tumba o sepulcro se encuentra totalmente vacío y de esta manera es  conocido como el Santo Sepulcro. Este es el evangelio que solían predicar todos los primeros discípulos del señor Jesús. ​

En un sentido mucho más general, el término de evangelio puede incluso referirse a los evangelios, que suelen ser escritos por los primeros cristianos que van a recoger las primigenias predicaciones de los discípulos del señor Jesús de Nazaret. Siendo el principal núcleo central de su mensaje lo que es la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús.

Se trata de unos 4 evangelios que se encuentran contenidos en el Nuevo Testamento de la Biblia cristiana evangélica, los cuáles son denominados como los evangelios canónicos, y de esta manera suelen ser reconocidos como parte de la Revelación por las diversas confesiones cristianas. Estos evangelios se caracterizan por llevar el nombre de sus propios autores, es decir, Mateo, Marcos, Lucas y Juan.

La gran mayoría de los expertos suelen considerar que dichos 4 evangelios fueron escritos entre los años 65 y 100 d. C., a pesar de que muchos de los otros expertos son los que proponen unas clases de fechas más tempranas. También existen otros escritos, que suelen ser conocidos como los evangelios apócrifos, estos son los no reconocidos como los canónicos por las iglesias cristianas de la actualidad, de esta forma que dichos evangelios apócrifos no son considerados como los fidedignos, ni tampoco como los textos inspirados por la divinidad.

Sin embargo, sí llegaron a ser considerados como la “escritura” por cierta de las facciones donde suele dividirse el cristianismo en el transcurso de los primeros siglos de su historia, en especial por la corriente gnóstica, aportando así una gran parte de dichos textos, y por las diversas primeras comunidades cristianas que conservaron una clase de ligazón mucho más estrecha con la tradición judía de la que surgió el cristianismo.

Este que hemos mencionado de último es establecido como el evangelio de los hebreos y también se le conoce como el evangelio secreto del apóstol Marcos, esta clasificación surge por parte de los diferentes autores (como el propio Morton Smith) los cuáles datar como los contemporáneos de los mismos evangelios canónicos y todavía como una fuente de ciertos de estos.

A causa de este tipo de debates o controversias, existen autores que se inclinan por mencionar más los “evangelios extracanónicos”, en vez de los “apócrifos”, para poder evitar un tipo de término que suele implicar a la prioridad de la falsedad de los textos. El evangelio de Tomás de acuerdo a la iglesia católica tiende a ser incluso datado por ciertos expertos en el año 50 d. C, una especie de hipótesis que lo van a convertir en el más antiguo que ha sido conocido.

Los Evangelios

El momento final de la Revelación divina a la humanidad muestra el inmenso amor de Dios por medio de la Encarnación de su único hijo. El relato de esa maravillosa obra salvífica del Señor Jesús, la cual es enseñada de viva voz por todos los Apóstoles y también es entregada de continuo en la Sagrada Tradición de la Iglesia, esta ha quedado de una vez consignada por escrito, bajo la inspiración del propio Espíritu Santo, en los libros del Nuevo Testamento, al igual que en los que la palabra de Dios alcanza su culmen.

El Nuevo Testamento comienza sus escrituras con unos 4 libros que son los que llevan el mismo título de: “Evangelio”; igualmente son inspirados que los restantes libros de la Palabra de Dios, son los más excelentes de todos ellos, debido a que son los que constituyen el principal testimonio sobre la vida y también la doctrina del Verbo que fue hecho carne, nuestro amado Salvador. Estos 4 libros lograron ser designados con el título de “Evangelio” desde los comienzos del siglo II.

La palabra “evangelio”, suele ser de origen griega, la cual significa originariamente “buena noticia”. Igualmente se empleaba en la antigüedad griega para poder indicar la recompensa que se daba al portador de esa clase de buena noticia.

Cuando el Señor Nuestro, desde el comienzo de su ministerio público, a ofrecer una  invitación directa a todos y que de esta manera puedan creer en el Evangelio, él se refiere a la buena noticia del advenimiento del Reino de Dios a la tierra el cual Él anuncia, y que con Él mismo. De esa manera el Evangelio que los Apóstoles siempre proclamaron suele ser el anuncio de las buenas noticias, que son el mismo Señor Jesucristo.

¿Qué son los Evangelios?

Los Evangelios consisten en unos 4 libros que pueden ser encontrados en el Nuevo Testamento que son los que registran las historias de lo que el señor Jesús dijo y también hizo. Fueron, muy probablemente, todos ellos producidos en la segunda mitad de lo que era el primer siglo, ya aproximadamente para los años 60.

A pesar de que ciertos grandes estudiosos son los que datan el Evangelio de Juan al final del primer siglo en lo que es la década de los 90, otros son los que sugieren una fecha que es mucho más anterior para su composición. De manera curiosa, el texto existente de mayor antigüedad del Nuevo Testamento llega a ser un fragmento del Evangelio de Juan, que este data alrededor del año 125 d.C.

Aunque los Evangelios se presentaron primero en la secuencia del Nuevo Testamento, todos ellos se escribieron luego de ciertas cartas del apóstol Pablo dichas cartas son los primeros documentos en el Nuevo Testamento que son los que datan de más o menos el año 49 d.C. hasta los años 50. En las primeras cartas del apóstol Pablo este se refiere a los importantes acontecimientos que ocurrieron sobre la muerte de Jesús, al igual que el entierro y la resurrección.

No obstante, los Evangelios son los que proporcionan una clase de información mucho detallada sobre todos aquellos acontecimientos que no son encontrados en ninguno de los libros posteriores que forman parte del Nuevo Testamento. Además, los Evangelios son los que contienen una información muy cercana sobre el nacimiento de Jesús, al igual que su ministerio y por lo tanto se establecen como fuentes fundamentales para cualquier clase de intento de reconstruir la vida de Jesús de Nazaret.

Origen del Término

La palabra “evangelio” esta empleada por primera vez en los escritos en el transcurso de las primeras comunidades cristianas por el mismo del conocido apóstol Pablo de Tarso, en la primera carta a la iglesia de los corintios, la cual fue redactada probablemente en el año 57 que dice de la siguiente manera:

“Γνωρίζω δὲ ὑμῖν, ἀδελφοί, τὸ εὐαγγέλιον ὃ εὐηγγελισάμην ὑμῖν, ὃ καὶ παρελάβετε, ἐν ᾧ καὶ ἑστήκατε”.

El texto anterior pertenece al idioma original en que fue transcrita la carta siendo el idioma Hebreo, su traducción y de esta manera se manifiesta en nuestra lengua Castellana, que en este sentido es:

“Os recuerdo, hermanos, el evangelio que os anuncié, que recibisteis, y en el que habéis perseverado”.

El Evangelio consiste en el relato de toda la vida y también las enseñanzas del Señor Jesús. También llega a hablar sobre el amor que Dios ha demostrado y demuestra por toda la humanidad mandando a su único Hijo Jesucristo para poder redimir el mundo. De esa forma es que muere por todos nuestros pecados; luego es sepultado y al tercer día vence a la muerte y resucita de entre los muertos de acuerdo a lo que él mismo había declarado a sus discípulos.

Posteriormente se le presenta a los 11 apóstoles (se dice 11 porque Judas Iscariote ya no se encontraba con ellos, además en el lugar también se encontraban otras personas, como, por ejemplo, la madre de Jesús, maría magdalena y otras), por el transcurso de unos 40 días.

Con su muerte se llegaba a restaurar todos los lazos de amor que habían sido quebrados desde la desobediencia del primer Hombre en la tierra que era Adán y Eva y nuevamente se abren las puertas del cielo (que hasta para ese mismo momento se encontraban cerradas) en gran beneficio de todos aquellos que continúan con su palabra, esto puede ser “El amor a Dios por sobre todas las cosas y el amor al prójimo como a sí mismo”.

Con este mismo “sentido” aparece lo que es la palabra en el evangelio de Mateo y también en el evangelio de Marcos. Probablemente esta palabra llegue a ser la traducción al idioma griego de una clase de expresión en el idioma arameo la cual suele ser empleada en su predicación por el mismo Jesús de Nazaret, sin embargo, no hay datos que sean concluyentes con respecto a esto.

Los Evangelios

En total, la expresión del término “evangelio” suele ser utilizada en unas 76 veces las cuales pueden ser observadas en el Nuevo Testamento de la Biblia. Llega a ser muy significativo que unas 60 de ellas son las que tengan lugar en las cartas del apóstol Pablo, y que no haya ninguna clase de mención del término en el evangelio del libro de Juan y también en el Evangelio de Lucas, a pesar de que sí aparece en los Hechos de los Apóstoles, los mismos sean atribuidos a Lucas. El número de menciones de cada uno de este término suele ser el siguiente:

  • Término: Evangelio (euangélion)
  • Evangelio de Mateo: 4
  • Evangelio de Marcos: 8
  • Evangelio de Lucas: 0
  • Hechos de los Apóstoles: 2
  • Evangelio de Juan: 0

Ahora veamos el caso con el Término de Evangelizar, el cual se encuentra distribuido en la Biblia en la parte del Nuevo Testamento de la siguiente forma:

  • Término: Evangelizar (euangelízō)
  • Evangelio de Mateo: 1
  • Evangelio de Marcos: 0
  • Evangelio de Lucas: 10
  • Hechos de los Apóstoles: 15
  • Evangelio de Juan: 0

Se ha llegado a especular en cuanto a si las comunidades cristianas helenísticas fueron las que adoptaron el término de “los evangelios de la biblia” a partir del culto al emperador. Suele existir en la región de Priene una especie de inscripción, la cual es fechada en el año 9 a. C., en que aparece esta clase de palabra con un tipo de sentido muy parecido al que posteriormente le llegaron a dar los cristianos.

En cualquier caso, la palabra de Dios había logrado ser constantemente usada en la literatura anterior en la lengua griega, entre las cuales se encuentran incluidas la primera traducción de la Biblia a este mismo idioma, la cual suele ser conocida como la Biblia de los Setenta.

Evangelios Canónicos

Del alto número de evangelios que fueron escritos en la Antigüedad, solamente unos 4 de ellos llegaron a ser aceptados o admitidos por la Iglesia y también fueron considerados como los evangelios canónicos. El establecerlos como canónicos a dichos 4 evangelios llegó a ser una preocupación central de Ireneo de Lyon, aproximadamente en el año 185.

En su obra más importante, titulada Adversus haereses, Ireneo fue el hombre que criticó con gran dureza tanto a todas las comunidades cristianas que hacían de la utilidad de 1 solo evangelio, el del libro de Mateo, como a los que llegaban a aceptar diversos de los que actualmente son considerados como los evangelios apócrifos, como una clase de secta gnóstica de los valentinianos.

El mismo Ireneo fue el que afirmó que los 4 Evangelios por él que eran defendidos llegaban a ser los 4 pilares de la Iglesia. “No puede ser posible que puedan ser ni más ni menos de los 4”, fue lo que declaró, presentando como especie de lógica la analogía con los 4 puntos cardinales, o también de los 4 vientos.

Para poder ilustrar su punto de vista, usó una imagen, que fue tomada del libro de Ezequiel 1, del trono de Dios que es flanqueado por unas 4 criaturas con rostros de diversos animales (el hombre, un león, un toro, una águila), que se encuentran en el origen de todos los símbolos de los 4 evangelistas en la iconografía cristiana actual.

Unos 3 de los evangelios canónicos, que son Marcos, Mateo y Lucas, son los que presentan entre sí unas importantes semejanzas. Por la igualdad que llegan a guardar entre ellos sí se denominan sinópticos desde que, en el año 1776, el estudioso llamado J. J. Griesbach los publicó por primera vez dentro de una tabla de 3 columnas, en las que podían llegar a abarcarse de manera globalmente de 1 sola mirada que es “synopsis”, que es conocida como “vista conjunta”, para una mejor manera de destacar sus coincidencias.

Origen de los Evangelios Canónicos

La historia sobre el desarrollo de los 4 evangelios suelen ser considerados un poco confusa, habiendo existido diversas clases de teorías sobre su composición, como se suele exponer a continuación. Los análisis de los diferentes estudiosos en todo el mundo entero se han logrado centrar en lo que se llama el problema sinóptico, esto quiere decir, en las relaciones literarias que son existentes entre los 3 evangelios sinópticos, que son Mateo, Lucas y Marcos. La teoría que ha logrado obtener el mayor consenso en toda la historia es la denominada “Teoría de las dos Fuentes”.

Teoría de las dos Fuentes

Las diferencias y también las similitudes entre los evangelios sinópticos se han podido lograr explicar de diferentes maneras. Una de las teorías que no ha sido comprobada, suele ser la denominada “teoría de las dos fuentes”. De acuerdo a esta clase de teoría, el libro de Marcos es el que podría ser el evangelio más antiguo de los 3, y que este habría sido usado como especie de fuente por los propios Mateo y Lucas, lo que puede incluso lograr explicar la gran cantidad de textos, escritos o material común a los 3 sinópticos, no obstante, dado que los evangelios son escritos en unos tiempo y sitios distintos, no habría lo que se dice sustento en esto.

Entre los libros de Lucas y Mateo se han podido observar las coincidencias que no se presentan en el libro de Marcos y que se han alcanzado atribuir a una clase de hipotética fuente Q que del idioma alemán es Quelle, que se traduce a fuente o protoevangelio Q, que el mismo es el que consistiría de manera básica en una clase de serie de logia “dichos”, esto quiere decir, en las “enseñanzas” del Señor Jesús, sin algún tipo de elementos narrativos.

El descubrimiento en el Nag Hammadi del evangelio de Tomás, suele ser una recopilación de dichos atribuidos al amado señor Jesús, el cual contribuye a poder consolidar lo que es la hipótesis de la existencia de la fuente Q. La existencia de Q llegó a ser defendida por los grandes y numerosos teólogos protestantes como Weisse, y también como Holtzmann, y logró ser desarrollada tiempo después por uno llamado Wernle, al igual que por Streeter, quien fue el que llegó a postular las 4 fuentes (Marcos, Q, y otras 2, que llamó como M, L y también J. Schmid.

No obstante, para 2 personas llamadas Dibelius y Bornkann pudo lograr a tratarse de una clase de tradición oral, lo más probable es que se soliese tratar de una clase de fuente escrita, dada la especie de coincidencia generalmente a modo literal entre los evangelios de Mateo y de Lucas. Igualmente se ha podido considerar como probable que el protoevangelio Q llegase a ser redactado en el idioma arameo, y que posteriormente es traducido al idioma griego.

Si bien la fuente Q llega a ser una especie de hipótesis de los eruditos para lograr intentar la explicación del problema sinóptico, esta clase de colección de dichos del señor Jesús de la misma manera es conocido modernamente como la Logia la cual era de la lectura y también del estudio a diario en la iglesia primitiva y el libro de Lucas es el que la menciona en los Hechos de los Apóstoles como a “Las Palabras del Señor”. De tal manera que la hipótesis de Q y también de la Logia es lo que adquiere su sustancia.

Otras Teorías

Llegan a haber otras clases de hipótesis que son las que prescinden la existencia de una fuente Q. De estas mismas, ciertas de ellas son las que afirman la prioridad temporal del libro de Mateo y otras son las que consideran que Marcos llegó a ser el primer evangelio. Las más destacadas suelen ser las siguientes:

La hipótesis que es propuesta por un hombre llamado Farrer es la que postula que el evangelio de Marcos se logró escribir primero y posteriormente usado como una fuente por los libros de Mateo. El libro de Lucas, en una tercera etapa, habrían llegado a ser usados los 2 como especies de fuentes.

La hipótesis de un hombre llamado Griesbach es aquella que da prioridad al evangelio del libro de Mateo. El libro de Lucas lo habría llegado a usar como especies de fuente, e igualmente finalmente, el libro de Marcos habría logrado hacer uso de los 2 precedentes. Esta fue la propuesta por el mismo Johann Jakob Griesbach en el año 1789.

La hipótesis agustiniana es aquella que sostiene que el libro de Mateo logró ser el primer evangelio creado, continuado por el libro de Marcos y el de Lucas, y que cada uno de los evangelistas usó el precedente como una fuente. Esta suele ser la teoría de mayor explicación a todos los planteamientos de los Padres de la Iglesia, y también de la más frecuente en la tradición católica.

La hipótesis de los esenios es aquella que sostiene que se trató de este grupo quien lograron escribir y también fu el que recopiló la mayor parte de todos los escritos de la vida de Jesús y es el que dio el inicio al evangelio de Q. La hipótesis de Goinheix es aquella que dice que el primer evangelio que circuló de forma verdadera llegó a ser el de Mateo en el idioma aramea. Siguiendo con lo que es la narrativa de este, y también ayudándose con el documento que denominamos Q o también Logia, Marcos y después Lucas son los que escriben sus respectivos evangelios.

Posteriormente, que el libro de Mateo, suele ser de unos 2 evangelios, este se traduce al suyo al griego y es el que toma los elementos de todos aquellos. Finalmente es e libro de Juan quien da a conocer el evangelio que llegó a estar escribiendo por muchos años en Jerusalén primero y en Éfeso finalmente.

Evangelio Según Juan

El libro de Juan llega a ser sin lugar a duda el último de todos los evangelistas, los evangelios canónicos, de una fecha que sea lo bastantemente más tardía que los sinópticos. En él, los milagros no suelen ser presentados como tales sino más bien como “signos”, esto quiere decir, los gestos que poseen en una significación mucho más profunda: El revelar la gloria de Jesús.

La hipótesis que llegó a ser elaborada por Rudolf Bultmann es el que postula que el autor de este evangelio llegó a tener a su disposición una clase de fuente, oral o también escrita, sobre los llamados “signos” de Cristo, de manera independiente de los evangelios sinópticos, que ha llegado a ser denominada Evangelio de los Signos, de las cuáles existencia es una meramente hipotética.

Autoría de los Evangelios Canónicos

De manera tradicional, se suele atribuir la autoría de los evangelios solo al Apóstol Mateo, el apóstol de Jesús, también a Marcos el discípulo de Pedro, a Lucas, el médico que es de origen sirio quien fue el discípulo de Pablo de Tarso y finalmente a Juan, el apóstol de Jesús. No obstante, hasta la actualidad no ha habido una determinada autoría todavía de manera real para cada evangelio.

En el seno de la Iglesia Católica, lo que es conocido como el Concilio Vaticano II en su Constitución Dei Verbum llegó a señalar que “la Iglesia en todo momento ha defendido y que defiende que los 4 evangelios poseen un origen apostólico.

Pues lo que los Apóstoles siempre predicaron por mandato del señor Jesucristo, después, bajo la inspiración del gran Espíritu Santo, ellos y los varones apostólicos fueron los que nos lo transmitieron por medio de las escrituras, fundamento de la fe, esto quiere decir, el evangelio en unas 4 redacciones, de acuerdo a lo que dicen los libros de Mateo, Marcos, Lucas y Juan”.

Fechas de los Evangelios Canónicos

No existe información sobre las fechas exactas en que habían de ser escritos. La gran mayoría de los expertos son los que considera que los evangelios canónicos fueron escritos en la segunda mitad del siglo I d. C., aproximadamente en medio siglo luego de la desaparición del Señor Jesús de Nazaret, aunque muchos de los mismos expertos son los que consideran que estos lograron se escritos antes de la destrucción del Templo de Jerusalén.

Igualmente existe una clase de minoría que son los que propone que los evangelios llegaron a ser redactados luego de la destrucción definitiva de Jerusalén en el transcurso del reinado de Adriano.

Raymond E. Brown, en su libro “An Introduction to the New Testament”, es el que considera que las fechas más aceptadas suelen ser las siguientes:

  • El Libro de Marcos: Fue escrito en el año 68 al 73 c.
  • El Libro de Mateo: Este fue escrito en el año c. 70 al 100 (aunque ciertos autores, que no aceptan la prioridad de Marcos, lo ubican en cuanto a su escritura en una fecha anterior al año 70).
  • El Libro de Lucas: Fue escrito en el año c. 80 al 100 (una gran parte de los estudiosos lo suelen datar en torno a los años 85).
  • El Libro de Juan: Fue escrito en el año c. 90 al 110 (una fecha propuesta por C. K. Barrett; R. E. Brown no es la que ofrece una fecha consensuada para el evangelio de Juan).

Todas estas fechas se encuentran basadas en lo que es el análisis de los textos y también en cuanto a su relación con las demás fuentes de información que se han tenido a lo largo de los tiempos.

Armonización y Concordismo

La “armonización” llegó a ser un tipo de recurso usado cuando se buscaba la manera de “forzar” los textos de los evangelios que parecen lograr contradecirse o que no se encuentran totalmente de acuerdo entre sí, para que pueda parecer que todos expresan lo mismo. De ese mismo momento es que el nombre de “problema armónico” aparece, con el que se refería a la gran dificultad para poder reunir los 4 relatos evangélicos en tan solo 1 mismo.

Uno de los ejemplos de mayor fama fue el “Diatéssaron”, un nombre griego que se podría lograr traducir como “formado por cuatro”. Este se trata de una especie de obra griega que es escrita entre los años 165 y 170 por el mismo autor sirio Taciano, que llega a consistir en 1 solo evangelio el cual se encuentra compuesto con diversos elementos tomados de los 4 evangelios canónicos, y posiblemente de la misma manera de ciertas fuentes apócrifas.

Taciano fue el que eliminó las repeticiones y las logró armonizar todos los textos juntos para poder ocultar las posibles discrepancias que se encuentran entre los evangelios. El “concordismo” fue otro de los recursos que se usó cuando algunos de los textos bíblicos en general, que se pueden apreciar reflejados unos conceptos científicos de tiempos o épocas en las que las ciencias se encontraba mucho menos desarrolladas que la actualidad, son presentados de una forma como forzada para que puedan expresar lo mismo que dice la ciencia de hoy en día.

Evangelios Apócrifos

Los Evangelios Apócrifos o también conocidos como los extracanónicos consisten en los libros o escritos surgidos en los primeros siglos del cristianismo alrededor de la figura de Jesús de Nazaret que no llegaron a ser incluidos ni tampoco aceptados en el canon del Tanaj judío del Hebreo – Arameo, de la Biblia de los israelitas Septuaginta de origen griega, al igual que como ni siquiera en ninguna de las versiones de la Biblia que son utilizadas por los diversos grupos de cristianos como lo llega a ser:

  • La Iglesia Católica
  • La Iglesia Ortodoxa
  • La Comunión Anglicana
  • Las Iglesias Cristianas Evangélicas o Protestantes.

Entre dichos escritos se encuentran los que son los Manuscritos de Nag Hammadi. El término apócrifo del griego: από, que significa “lejos” y κρυφος que significa “oculto”, que originalmente suele significar “ocultar lejos”, y después de ir derivando en “oculto”, “oscuro”, ha ido siendo usado por medio de los tiempos en la historia para lograr hacer referencia a ciertas colecciones de textos y también de escritos religiosos sagrados que han surgidos y emanados en los contextos judíos o cristianos. Veamos algunos libros, textos y escritos que forman parte de estos:

Textos Fragmentarios

Entre los textos Fragmentarios que llegan a componer Los Evangelios Apócrifos se encuentran los siguientes:

  • Evangelio de los Hebreos
  • Evangelio griego de los egipcios
  • Evangelio de Marción
  • Evangelio secreto de Marcos
  • Evangelio de Judas
  • Evangelio de María Magdalena
  • Evangelio de la esposa de Jesús
  • Fragmentos de Oxyrhynchus

Apócrifos de la Natividad

Entre los Apócrifos de la Natividad que suelen componer o formar parte de los Evangelios Apócrifos se encuentran los siguientes:

  • Protoevangelio de Santiago
  • Evangelio del Pseudo Mateo
  • Libro sobre la Natividad de María
  • Liber de infantia Salvatoris

Los Evangelios

Apócrifos de la Infancia

Entre los Apócrifos de la Infancia que suelen componer o formar parte de los Evangelios Apócrifos se encuentran los siguientes:

  • Evangelio del Pseudo Tomás
  • Evangelio árabe de la infancia
  • Historia de José el Carpintero
  • Evangelio armenio de la infancia
  • Libro sobre la infancia del Salvador

Apócrifos de la Pasión y Resurrección

Entre los Apócrifos de la Pasión y Resurrección que suelen componer o formar parte de los Evangelios Apócrifos se encuentran los siguientes:

  • Evangelio de Pedro
  • Actas de Pilato
  • Evangelio de Bartolomé

Apócrifos Gnósticos de Nag Hammadi

Entre los Apócrifos Gnósticos de Nag Hammadi que suelen componer o que forman parte de los Evangelios Apócrifos se pueden encontrar los siguientes:

  • Evangelio de Tomás
  • Evangelio de Felipe
  • Evangelio de Nicodemo

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